Foto de archivo de José Antonio Urruticoetxea Bengoetxea, alias «Josu Ternera»

El Supremo acuerda la detención internacional de «Josu Ternera» tras comprobar que ha huido

Madrid. Ep
Actualizado:

El magistrado del Tribunal Supremo José Ramón Soriano formalizará en las próximas horas una orden internacional de detención contra el parlamentario vasco José Antonio Urruticoetxea Bengoetxea, alias "Josu Ternera", y dictará auto de prisión incondicional contra él, al haberse convertido en un prófugo de la justicia desde esta mañana,  tras eludir su segunda citación ante el alto tribunal.

El juez, instructor de la causa contra Urruticoetxea por su presunta participación como inductor en el atentado de ETA contra la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, tomó la decisión a instancias de la Fiscalía y de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), que ejerce la acusación popular en el caso.

El magistrado insôructor remitirá a Interpol y al Ministerio del Interior la orden de busca y captura internacional, que permitirá la detención de "Josu Ternera" en cualquier país en el que sea localizado. El juez Soriano citó en primera instancia a Urruticoetxea para el pasado día 6, para que prestase declaración como imputado en el atentado de Zaragoza, de 11 de diciembre de 1987, que causó 11 muertos. Sin embargo, "Josu Ternera" eludió acudir al Supremo sin justificación alguna, aunque a través de una carta publicada en el diario "Gara" alegaba que no iría a declarar porque se trataba de un "juicio-farsa".

Soriano ordenó aquel día su detención para que fuese conducido por la Policía a declarar hoy, día 13, a las 10. 00 horas. Pasada esa hora, el juez se reunió con el fiscal del caso, Eduardo Torres-Dulce,  y con los abogados de la AVT, Pedro Liñán y Amparo de Juan, a quienes informó de una comunicación de la Secretaría de Estado de Seguridad que daba cuenta de que Urruticoetxea no había podido ser detenido.

Tanto el fiscal como el abogado de la AVT instaron entonces a que se dictasen órdenes de prisión incondicional provisional contra Urruticoetxea, así como de detención internacional, con los argumentos de que se ha sustraido a la acción de la justicia y pretende obstruir la acción de la misma.

Tampoco sus abogados

A la citación tampoco acudieron ninguno de los dos abogados personados en la causa como defensores de Urruticoetxea, que son Jone

Goricelaia y Kepa Landa. El fiscal hizo constar esta circunstancia para evitar que los letrados puedan alegar en el futuro indefensión.     Asimismo, ambos abogados remitieron una comunicación al Supremo

destacando que no habían acudido por tener otras vistas en Bilbao, y

ante la notoriedad de que Urruticoetxea no estaba detenido, aunque se

ponían a disposición del tribunal. Sin embargo, este escrito llegó al

Supremo después de las 10. 00 de la mañana, hora de la citación. Para

la declaración del día 6, sí acudió al Supremo una letrada sustituta,

Amaia Izco. 

Quienes sí fueron puntuales a la cita de hoy fueron el médico forense de la Audiencia Nacional y dos intérpretes de euskera,  convocados por el tribunal ante la eventualidad de que Urruticoetxea fuese finalmente detenido. Pasadas las 10. 30 horas, les fue comunicado que podían irse.

No hubo dejación policial

En comparecencia ante los periodistas, el abogado de la AVT, Pedro Liñán, dijo que no creía que la fuga de Urruticoetxea pudiera haberse

evitado si se hubiesen adoptado otras medidas, ya que opina que no ha

existido ni dilación judicial ni dejación policial.  A juicio de Liñán, "Josu Ternera" conocía perfectamente su citación y el procedimiento por el cual ha sido imputado, por lo que ha decidido voluntariamente sustraerse a la acción de la injusticia, lo que sugiere que se considera culpable y tiene el temor lógico a que caiga sobre él el peso de la Ley. 

El Supremo ha citado como imputado a "Josu Ternera" por los indicios de que dió la orden, cuando formaba parte de la dirección de ETA en Francia, para que se perpetrase el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, cometido el 11 de diciembre de 1987, en el que fueron asesinadas 11 personas, cinco de ellas niñas.

La Sala Segunda del Supremo asumió el pasado 13 de septiembre la

competencia de la investigación al haber encontrado "indicios de

responsabilidad criminal" contra Urruticoetxea, y designó magistrado

instructor a Soriano. El caso fue enviado al alto tribunal por el

juez Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional Ismael

Moreno, a instancias de la Fiscalía.

El fiscal reclamó la imputación basándose en un informe del Servicio de Información de la Guardia Civil de junio de 2001, que recoge las declaraciones del etarra arrepentido Juan Manuel Soares Gamboa, y de los activistas Juan José Rego Vidal, Elena Beloki, y de dos miembros del "comando robacoches".

El informe de la Benemérita concluye que en el momento de los hechos, Urruticoetxea formaba parte del "Comité Ejecutivo" de ETA,  ubicado en Francia, como responsable del aparato internacional-político, y que como tal adoptó la decisión del atentado de Zaragoza, que era el primero que hacía la banda terrorista contra un casa-cuartel habitada por los hijos y mujeres de los agentes. Además, le acusan de entregar los medios necesarios para que la acción se realizara y de reinvidicar el atentado en nombre de ETA.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional consideró que los hechos constituyen un delito de atentado terrorista con resultado de muerte;

diez delitos de asesinato consumado; 73 delitos de asesinato frustrado; y un delito de terrorismo.

El jefe del "comando francés" o "itinerante" de ETA, Henri Parot,  fue condenado por la Audiencia Nacionam como autor material del atentado de Zaragoza a 1. 802 años de cárcel. Se sospecha que los otros activistas que cometieron la acción fueron Jean Parot (hermano del anterior), Frederic Haramboure, y Jacques Esnal.

Excarcelado por el Supremo

"Josu Ternera" fue detenido en Bayona (Francia) el 11 de enero de

1989, y cumplió condena en el país vecino hasta el 4 de mayo de 1996,

día en que fue entregado a España. En las cárceles españolas

permaneció en prisión preventiva hasta el 14 de enero de 2000, cuando

el Tribunal Supremo decidió excarcelarle al considerar que su condena

en Francia por asociación de malhechores incluía las acusaciones que

se le formulaban en España por pertenencia a banda armada, dentro del

"caso Sokoa".