El Supremo absuelve a uno de los cuatro islamistas condenados por colaborar con Al Qaida

El Alto Tribunal considera que Mohamed el Idrissi sólo compró un teléfono y no se le puede acusar de un delito por ello

E. M. | MADRID
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El Tribunal Supremo ha absuelto a uno de los cuatro condenados por la Audiencia Nacional de integrar una célula islamista con base en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), desarticulada en la conocida como «Operación Tigris». Mohamed el Idrissi había sido condenado a cinco años de cárcel por un delito de colaboración con la organización terrorista Al Qaida. En el marco de esta «Operación Tigris» fue desarticulada una célula destinada a reclutar combatientes para Al Qaida y de enviarles a Irak, entre ellos alguno de los presuntos autores del 11-M.

El Alto Tribunal, que revisó este caso en vista pública el pasado 9 de diciembre, confirma la pena para el resto de los acusados: Kamal Ahbar, Samir Tahtah -penados con 9 años de prisión por integración en organización terrorista-, y también para el cuarto condenado, Hamed Hamed Hamu, condenado a dos años de prisión por falsificación de documento.

Nueve de los 14 acusados fueron puestos en libertad

Durante la vista por los recursos de casación, el fiscal del Tribunal Supremo Javier Huete pidió que se revolviera a la Audiencia Nacional la sentencia por la que absolvía a otros tres presuntos terroristas inicialmente procesados. Esta petición ha sido rechazada por el Tribunal Supremo.

La fiscal del caso en la Audiencia Nacional, Dolores Delgado, había pedido prisión para ellos -Bilal el Saiti, Mustafa Mohamed Abdeselam y Abdelmalik Absela Amak- por el delito de integración en asociación terrorista o subsidariamente del de colaboración. Sin embargo, en su sentencia, la Audiencia razonó por qué no se les podía acusar del delito de integración, pero no dijo nada acerca del de colaboración. Por lo que se refería a Mohamed el Idrissi, que se encontraba en la misma situación, fue condenado finalmente por la Audiencia por un delito de colaboración, si bien ahora el Supremo considera que su conducta, la compra de un teléfono, no puede ser calificada de delictiva. En el juicio celebrado en la Audiencia Nacional, nueve de los catorce acusados fueron puestos en libertad. Kahled Abidi, Tarek Hamed Hamu, Driss Belhadj y Yagoub Guemereg, que se enfrentaban a nueve años de cárcel; Said El Mazmouzzi y Ridouane El Ouarma (siete años) y Bilal El Saiti, Mustafá Mohamed Abdeselam y Abdelmalik Abselam Amak (seis años).