Idoia endia, Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar se dirigen a la reunión
Idoia endia, Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar se dirigen a la reunión - EFE

Los socialistas vascos, muleta del PNV en su exigencia de decidir la política penitenciaria sobre los etarras

Se conjuran para aprovechar la «nueva coyuntura política» para aumentar su autogobierno

BilbaoActualizado:

Los líderes de PNV y PSE, Andoni Ortuzar e Idoia Mendia, escucharon ayer las valoraciones de Iñigo Urkullu en torno a la reunión que mantuvo el pasado lunes con Pedro Sánchez. Un encuentro en el que el lendakari puso sobre la mesa las 37 competencias que el Ejecutivo autonómico solicita al Estado, que están recogidas también en el acuerdo de Gobierno que nacionalistas y socialistas vascos suscribieron en Vitoria a comienzos de legislatura. Los máximos representantes de ambas formaciones coincidieron este jueves en que la marcha del PP de La Moncloa ha propiciado una «nueva coyuntura política» que quieren «aprovechar» para incrementar su autogobierno «y afianzar de forma definitiva la convivencia» del territorio.

A través de un comunicado conjunto, nacionalistas y socialistas explicaron que en la reunión, que tuvo lugar en el Parlamento vasco y que se prolongó durante cerca de dos horas y media, tanto Mendia y Ortuzar como el propio Urkullu se comprometieron a «seguir sumando esfuerzos» y a «aprovechar la nueva coyuntura política en España» para ampliar los poderes de la administración vasca. En este sentido, manifestaron su disposición a «favorecer y garantizar dinámicas de trabajo estables y constructivas» entre ambos Ejecutivos para «avanzar en las cuestiones que se señalan como prioritarias» en el acuerdo de Gobierno de PNV y PSE.

Entre ellas, la «culminación de todas las transferencias pendientes del Estatuto de Guernica», entre las que se encuentran la gestión de las prisiones y del régimen económico de la Seguridad Social; y la «búsqueda de acuerdos para reducir la ligitiosidad» con el Estado: «Este interés dará lugar a la constitución de un grupo de trabajo bilateral y permanente para avanzar en el análisis de los traspasos, así como la próxima convocatoria de las comisiones bilaterales para estudiar los recursos», señalaron.

El propio lendakari dio orden a su gabinete el pasado martes de organizar dichas comisiones bilaterales para acelerar el traspaso de competencias y el acercamiento de los presos de ETA. En este contexto, Urkullu no escondió su satisfacción ante la «comunicación fluida» que parece haberse impuesto en las relaciones entre Vitoria y Madrid tras la llegada al poder del nuevo presidente.

Tercer grado

Los partícipes en el encuentro de ayer no se limitaron a profundizar en el debate competencial, sino que también definieron cuál debería ser el papel del Gobierno vasco en el proceso de acercamiento de presos de ETA que el propio Sánchez respalda. Al respecto, consideraron que es necesaria la colaboración entre Comunidad Autónoma y Estado tanto en las decisiones que se adopten sobre el futuro de los reclusos «como en la recuperación de las experiencias pasadas orientadas a la reinserción». Una cooperación que rompería con el marco de actuación actual, en el que el Ejecutivo central posee la exclusiva potestad para tomar decisiones en el ámbito penitenciario.

«En definitiva, apuestan por que la política penitenciaria sea un elemento más a favor de la convivencia, dentro del respeto a la legislación y con medidas de apoyo y acompañamiento a estos itinerarios personales», subrayan en su texto PNV y PSE, que, entre las medidas que podrían facilitar la reintegración de los reclusos en la sociedad, incluyeron la «progresión de grado». Es decir, que no descartan que algunos presos puedan llegar a alcanzar un estado de semilibertad.