Iván Espinosa de los Monteros, ayer
Iván Espinosa de los Monteros, ayer - EP

Vox se sitúa en la oposición al PP para ganar fuerza en sus futuras negociaciones

El partido rompe con los populares en los municipios donde no consumen su acuerdo. Génova desdeña el órdago y asegura que cumplirán con lo firmado

MadridActualizado:

Una a una dispensó Vox ayer entre los periodistas las fotocopias aún calientes del acuerdo secreto con el Partido Popular para convertir lo que empezaba a ser una desinflada amenaza en un inesperado y agudo golpe a los populares. El partido rompió así la relación con el PP y renunció a ocupar cargos de responsabilidad en los Ayuntamientos donde se viole el pacto que les permitía gobernar. Génova, por su parte, desdeñó el órdago de Vox y afirmó que aun están a tiempo de cumplir lo firmado.

Al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox se le agotó la paciencia y decidió en la tarde del lunes situarse en «la oposición» después de días sin avances en la negociación. El partido apeló directamente al PP madrileño de José Luis Martínez-Almeida, pero aseguró que se trata de la ruptura de un acuerdo marco y que se extrapola a todas las localidades donde se incumpla.

El lance de desmarcarse del PP de cara a las siguientes negociaciones —por ejemplo, los presupuestos municipales antes de final de año— coloca a Vox en una posición de fuerza. Sin mayoría absoluta, serán los populares y Ciudadanos los que tengan que acudir a ellos a pedirles el apoyo, amén de que será Vox quien se permita poner sobre la tabla exigencias para dar sus «síes». Se fortalecen. La estrategia se evidenció ayer cuando en el Congreso el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, explicó que «fiscalizarán a los gobiernos de PP y Cs» que a partir de ahora, apostilló, «estarán en minoría».

El acuerdo rubricado el pasado 15 de junio por el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y su homólogo en Vox, Javier Ortega Smith, habla de «gobiernos de coalición PP-Cs-Vox» y refleja que se nombrará en «un plazo de 20 días naturales contados desde la fecha de investidura» a miembros de Vox para ocupar «concejalías de gobierno y responsabilidades directivas en los entes municipales» en proporción a los resultados electorales.

Espinosa de los Monteros denunció ayer que el compartamiento del PP en el Ayuntamiento de Madrid «consolida su falta de credibilidad» y refleja que «no son socios de fiar». Pocos minutos después, García Egea fue el encargado de replicar desde Génova 13, donde compareció ante los medios tras el comité de dirección de su partido, cuyas deliberaciones quedaron ensombrecidas por el movimiento de Vox. A pesar de este desplante, el dirigente popular fue bastante cauto y decidió no darle demasiada importancia al órdago.

«Firmamos un acuerdo con Ciudadanos, que estamos cumpliendo, y un acuerdo con Vox, que vamos a cumplir», aseguró Egea, y añadió que ambos pactos no eran «incompatibles» el uno del otro. No obstante, sí que hubo una recriminación contra la actitud de Vox: «Hay que respetar los 20 días que aparecen en el punto número dos y que tienen de margen los distintos alcaldes para poner en marcha su gobierno».

En el caso del Ayuntamiento de Madrid solo se ha conformado la Junta de Gobierno, de la que forman parte PP y Ciudadanos. Y en esto se escudó García Egea, recurriendo a la Ley de Capitalidad y Régimen Especial de Madrid, para justificar que aún tienen tiempo para cumplir con Vox. El secretario general leyó ante los periodistas el artículo 7.b, que indica que son órganos de gobierno municipal «el Alcalde, la Junta de Gobierno, los Tenientes de Alcalde, los Concejales con responsabilidades de gobierno, los miembros no electos de la Junta de Gobierno y los que se determinen» en el Reglamento.

Para ahondar en esta idea, García Egea rememoró su etapa como concejal en el Ayuntamiento de Cieza (Murcia): «Yo fui concejal con competencias de Gobierno, no fui miembro de la Junta de Gobierno pero me consideré parte del Gobierno». «Las concejalías y los órganos de Gobierno no se distribuyen al peso», manifestó el número dos del PP, que centró la importancia de los acuerdos en «la cuestión programática», que es en la que estarían trabajando en estos momentos.

Cuatro años de negociación

Lo que no quiso asegurar el dirigente popular fue si el del Ayuntamiento de Madrid sería, como se indica en el acuerdo publicado ayer, un Gobierno de coalición PP-Cs-Vox. García Egea manifestó su preferencia por llamarlos «gobiernos para la libertad basados en tres partidos», poniendo de ejemplo a Andalucía, y dejó ver que la investidura de los alcaldes no ha sido más que el comienzo: con todo lo que estos Ejecutivos municipales van a tener que sacar adelante, «esta negociación va a durar cuatro años».