Imagen de la manifestación hoy en Madrid - REUTERS

Las protestas contra los recortes terminan en disturbios en Madrid

Miles de personas se manifestaron en más de 80 ciudades españolas. Toxo y Méndez anuncian más manifestaciones en agosto

madrid Actualizado:

«Quieren arruinar el país, hay que impedirlo, somos más». Tras ese lema se maniferstaron ayer contra los recortes del Gobierno miles de madrileños -800.000 según los convocantes y 40.000 según la Delegación del Gobierno-, la marcha más multitudinaria de las celebradas en unas 80 ciudades de todo el país. En la manifestación de Madrid, donde acabó reinando el caos a última hora de la noche, siete personas, entre ellas un bombero, fueron detenidas y varias personas necesitaron atención médica.

Del total de arrestados, seis han sido trasladados a las dependencias de la Policía en Moratalaz, mientras que el séptimo se encuentra ingresado en calidad de detenido en la Clínica Moncloa con una fractura en la nariz. Según estas fuentes, todos los detenidos están acusados de desórdenes públicos, atentado contra la autoridad, resistencia y desobediencia.

Los servicios sanitarios han atendido a 26 personas, seis de las cuales --cinco manifestantes y un policía-- han sido trasladadas a centros hospitalarios, según indicó a Europa Press un portavoz de Emergencias Madrid. Sin embargo, Jefatura ha apuntado que el número de policías que se encuentran en centros clínicos de la capital es de dos. Tras ser consultadas por Europa Press, fuentes de Emergencias Madrid han subrayado que los servicios médicos únicamente han trasladado a un agente y han afirmado desconocer cómo fue trasladado el segundo.

Los momentos de máxima tensión se han registrado en las proximidades del Congreso de los Diputados, adonde se ha trasladado un gran número de manifestantes una vez que se ha dado por concluida la marcha contra los recortes en la Puerta del Sol. Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) o antidisturbios que protegían el Congreso, custodiado con un fuerte dispositivo policial, han cargado contra los manifestantes que trataban de saltar las vallas que rodean el edificio. Los antidisturbios han ido avanzando mientras los manifestantes retrocedían y se dispersaban por las calles aledañas.

La marcha, aunque multitudinaria, había transcurrido sin incidentes y en un predominante tono festivo desde la Plaza de Neptuno a la emblemática Puerta del Sol, donde llegó la cabecera alrededor de las 22:30 horas. Si bien, fue allí donde se dieron los momentos de mayor crispación con pitos y masivos abucheos al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que pidieron la dimisión, así como gritos e insultos contra la diputada 'popular' Andrea Fabra.

Parados, pensionistas, estudiantes y, como en las últimas semanas, funcionarios participaron en la marcha con tambores y banderas

De entre ellos, arrancaron aplausos en varios tramos de la manifestación los sindicatos de policías (SUP y CPPM), que fueron ovacionados a lo largo de pasillos improvisados entre los manifestantes. También recibió un caluroso recibimiento un camión de bomberos que hizo aparición por la calle de Alcalá poco antes de arrancar la manifestación.

Más tarde los manifestantes volvieron a volcarse con este colectivo cuando empezaron a lanzar agua sobre los asistentes con el propósito de hacer más llevadero el intenso calor que se vivía en una abarrotada Puerta del Sol, que los bomberos llenaron de espuma. También estuvo presente el sindicato Unión de Actores, con la presencia de Loles León, Marisa Paredes, Tristán Ulloa o Juan Diego Botto, que portaron una pancarta con el lema 'Contra la reforma laboral, cultura general' y que recibieron el apoyo de los asistentes ante las puertas del Banco de España.

Entre los manifestantes, las consignas más coreadas fueron 'Los siguientes parados son los diputados', y 'Mariano, Mariano, no pasas del verano', además de 'Si esto no cambia, guerra, guerra, guerra' o una de las más aclamadas, 'Huelga general, ¡ya!'. Entre las múltiples pancartas que portaban los manifestantes, destacaban los mensajes 'No hay pan para tanto chorizo' o 'Esta crisis siempre la pagan los mismo'.

Además, muchos trabajadores del sector público quisieron mostrar su rechazo a la infravaloración de su profesionalidad, que dicen estar viviendo, mediante enseñas como 'Los funcionarios somos necesarios' o 'Nosotros también pagamos el metro'.

Muchas voces clamaron contra los ajustes, entre ellas las del actor Javier Bardem, quien dijo que las manifestaciones de este jueves en toda España es una «respuesta lógica» ante la «injusticia», puesto que «no se piden responsabilidades a los bancos y si a las clases medias o a los desempleados».

Otros testimonios más anónimos fueron los de Paloma, pensionista que en declaraciones a Europa Press durante el recorrido de la manifestación vaticinó que el Gobierno «caerá porque la situación es insostenible». Además, reconoció que ante la situación de incertidumbre económica que padecen en el seno de su familia sólo «puede gastar el dinero en lo realmente necesario».

Los escritores Benjamín Prado y Marta Sanz leyeron un manifiesto tras el que se dio por finalizada la manifestación y sonó La Internacional entre gritos de "Sí se puede".

Más movilizaciones

En una rueda de prensa previa a las movilizaciones que se registraron en más de 80 ciudades, los secretarios generales de los sindicatos CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez, pidieron al Gobierno que rectifique sus políticas de recortes y advirtieron de que si no es así continuarán las movilizaciones.

El líder de CCOO pidió al Gobierno que convoque un referéndum sobre sus medidas por considerar que está incurriendo en un «fraude democrático» al tomar decisiones que no estaban en su programa electoral. Añadió que la actitud del Ejecutivo ante esta consulta determinará los pasos posteriores de los sindicatos.

Méndez exigió una rectificación al Ejecutivo para no «arruinar» a España y al proyecto europeo, ya que, a su juicio, se trata de «una amenaza de desarrollo económico a nivel mundial». Defendió defendido, mediante canales democráticos, un rechazo a los recortes «multitudinario» y que está «cargado de razón».