Sesión de «tupper-sex» en casa del ex presidente republicano Casares Quiroga
Parte del folleto en el que se convocan las jornadas par diciembre en la casa-museo de Casares Quiroga

Sesión de «tupper-sex» en casa del ex presidente republicano Casares Quiroga

E. AMADO | SANTIAGO
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¿Qué contestaría hoy el actual embajador de España en el Vaticano, Francisco Vázquez, si un periodista le preguntase hoy acerca de la programación por parte del Ayuntamiento de La Coruña de una sesión de «tupper-sex» en la casa museo del presidente del último Gobierno de la República Santiago Casares Quiroga, que bajo su mandato el gobierno local herculino compró y rehabilitó? ¿Permite la Ley de la Memoria Histórica este tipo de actos en un escenario así? El programa de otoño «Noche Joven», de la Concejalía de Juventud, Solidaridad y Normalización Lingüística del Ayuntamiento presidido por el socialista Javier Losada, ha abierto la polémica por incluir en el número 12 de la calle Panaderas un acto cuando menos peculiar que ya ha encontrado contestación social por parte del Ateneo Republicano de Galicia. La vivienda en la que residió el presidente de la Segunda República, donde nació la famosa actriz María Casares -su hija- y que aguardó más de un lustro de trabajos de rehabilitación para ser inaugurada, fue adquirida por el Ayuntamiento (gobernado entonces por el PSOE) como el germen de un futuro museo del periodo republicano en la ciudad.

La convocatoria de una noche de «tupper-sex» para diciembre por el BNG ha puesto en entredicho el compromiso de una parte de la izquierda con el republicanismo y la memoria histórica. Así lo piensa al menos Cándido Barral, vocal de la junta del Ateneo Republicano de Galicia, asociación que ya ha mostrado su oposición a estos actos en la casa museo. «El Ayuntamiento conoce la motivación por la que se remodeló la casa, una idea del ex alcalde Francisco Vázquez, que fue el que se empeñó en recuperar ese edifico y hacer en él un centro de estudios republicanos. Queremos restaurar, dignificar el nombre de la República y los republicanos que murieron. Restaurar la casa para cualquier actividad que no sea ésa es deslegitimar».

La clave, el BNG

Barral acusa abiertamente: «Estamos convencidos de que si el BNG no estuviese gobernando en el Ayuntamiento, no pasaría esto. Por lo que se ve, al BNG cualquier vestigio de República sin contacto con el nacionalismo... Habría que ver si en la casa de Alexandre Bóveda (galleguista histórico, fusilado tras un juicio sumarísimo en 1936) se haría un tupper-sex para mujeres...».