El Senado veta por tercera vez las cuentas de Zapatero y las devuelve al Congreso

PALOMA CERVILLA | MADRID
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El PSOE no pudo impedir ayer que la mayoría del Senado -135 votos a favor frente a 127 en contra- rechazara las cuentas del Gobierno socialista para 2009. Un duro revés para Rodríguez Zapatero, el tercero desde que llegó al poder en 2004, que podrá subsanar en el Congreso, al que vuelven las cuentas sin ninguna mejora en la Cámara Alta. El portavoz del PP, Pío García Escudero, lo considera un «castigo muy importante para el Gobierno».

Aunque el veto del Senado es solamente simbólico, ya que el apoyo del PNV y BNG en el Congreso le permitirán levantar este obstáculo, sí que supone un borrón negro en un presupuesto que el ministro de Economía, Pedro Solbes, reconoció que está «desfasado» y «desactualizado», ya que se hicieron en base a unas previsiones económicas que han cambiado de forma negativa en los últimos meses.

De los cuatro vetos presentados (PP, CiU, ERC e IU-ICV), el que obtuvo más apoyos fue el de ERC, que mantuvo su rechazo, ya que no pudo pactar nuevas enmiendas con el Grupo Socialista. El papel de los republicanos catalanes fue clave, ya que fue el primero en conseguir la mayoría de la Cámara. El del PP y el de CiU fueron rechazados, ya que ERC no apoyó el primero y se abstuvo en el segundo. El cuarto veto, el de IU-ICV, no llegó a votarse, ya que en el momento que salga un veto se paraliza la tramitación. El PSOE se quedó solo y únicamente pudo contar con el respaldo del PNV, su escudero este otoño, y del Grupo Mixto.

En su defensa del veto del PP a los Presupuestos, el senador Francisco Utrera afirmó que son «pura fantasmagoría» y que dibujan un «escenario de cartón piedra en el que las piezas no encajan», a la vez que subrayó que «resultan ridículos en su esencia». El portavoz popular en la Comisión de Presupuesto acusó al Gobierno de «avenjentar» los Presupuestos cada vez que anuncian nuevas medidas económicas, por lo que, a su juicio, «cada día que pasa quedan en un papel más amarillo y parece que están escritos hace lustros».

En esta misma línea de considerar a los Presupuestos un proyecto caduco por el desarrollo posterior de los acontecimiento, el portavoz de CiU, Jordi Villajoana, afirmó que «el proyecto de presupuesto que nos presentó el Gobierno y que ha aprobado la mayoría parlamentaria del Gobierno parece que esté en otro mundo». Centrándose en el ámbito catalán, el portavoz de CiU añadió un motivo más para presentar el veto, como es la incapacidad «de presentar una propuesta de financiación ajustada a lo que establece el Estatuto».

Desde ERC, el portavoz Carles Bonet intentó hacer una reflexión sobre la actitud, a su juicio incoherente, que mantienen el PP y CiU al apoyar su veto. Se cebó especialmente con el PP, reconociendo que «de cualquier veto que salga, será el PP el triunfador» y calificó de «interesada» la posición de CiU. Respecto a sus argumentos para rechazar el veto, coincidió con CiU en uno: el incumplimiento del Estatuto, al no haber pactado un nuevo sistema de financiación autonómica.

El PSOE trató de defender sus cuentas con argumentos como que son «rigurosos y austeros», según expuso la senadora Yolanda Vicente, ya que entiende que concentra el gasto en las políticas que pueden contribuir a relanzar el crecimiento y a garantizar la protección social. La senadora rechazó los argumentos que justifican los vetos y recordó a los partidos catalanes que el Gobierno trabaja en un nuevo sistema de financiación.