La secretaria de González admite que no daba cuenta a nadie de fondos reservados

Pilar Navarro, responsable de la Secretaría particular del ex presidente del Gobierno Felipe González, aseguró ayer ante el Tribunal que juzga el «caso fondos reservados» que no rendía cuentas ante nadie sobre el uso que su departamento daba a este tipo de partidas procedentes de Interior. Sin apenas aportar detalles, Navarro se limitó a afirmar que se trataba de fondos destinados a «gastos de seguridad no presupuestados».

MADRID. Manuel Marín
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El juicio sobre el presunto uso ilegal de los fondos reservados de Interior en los primeros Gobiernos socialistas derivó durante la sesión de ayer hacia derroteros ajenos a este Ministerio y se instaló directamente en la Presidencia del Gobierno cuando su titular era Felipe González.

Durante la instrucción de este procedimiento judicial ya se investigó el origen y destino de una partida de 28 millones de pesetas que en septiembre de 1991 percibió Pilar Navarro, entonces jefa de la Secretaría personal de González.

Navarro acudió ayer a la Audiencia de Madrid para declarar como testigo, pero a preguntas del abogado Marcos García Montes, que ejerce la acusación en nombre de José María Ruiz-Mateos, no esclareció mucho al respecto. Navarro se limitó a afirmar que al quedar vacante el cargo de secretario general de Presidencia, que ostentaba Julio Feo, ella asumió funciones que inicialmente no le correspondían.

HOY, EL TURNO DEL EX PRESIDENTE

Por ello pasó a recibír, controlar y pagar partidas de fondos reservados que Interior le remitía «para gastos extraordinarios no presupuestados» relacionados con «asuntos de seguridad».

Según afirmó Navarro a la Sala, de tales gestiones no daba explicaciones a nadie, ni siquiera ante Felipe González, cuya declaración como testigo está prevista para hoy. Además, tampoco reveló qué personas del departamento de Seguridad de la Presidencia le reclamaban partidas reservadas ni para qué cometidos concretos.

Sí dijo en cambio que quienes recibían el dinero «me daban cuenta de en qué se gastaba, yo hacía mi control, lo apuntaba y cuando cuadraban las cuentas, destruía la documentación». «¿Era usted una célula autónoma dentro de la Presidencia?», le preguntó García Montes. «Llámelo como quiera, pero era así», respondió.

PIDEN LA DECLARACIÓN DE SUÁREZ

Por otra parte, García Montes presentó ayer un escrito a la Sala en el que solicita la declaración como testigos del ex presidente del Gobierno con UCD, Adolfo Suárez; de su sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo; y del ex ministro y actual embajador de España en Estados Unidos, Javier Rupérez, para determinar si, como afirmó el teniente general de la Guardia Civil José Antonio Sáenz de Santamaría la pasada semana, el Ministerio del Interior pagó 200 millones a ETA para que liberase a Rupérez de su secuestro.

Además, el acusador particular reclama al tribunal que deduzca testimonio de la declaración de Sáenz de Santamaría por si sus palabras, de cuya veracidad duda, pudieran ser constitutivas de delito.