El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y su homólogo francés, Emmanuel Macron
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y su homólogo francés, Emmanuel Macron - Reuters

Sánchez y Macron redoblan la presión sobre Rivera para que permita la investidura

El presidente galo advierte a Cs de que pactar con Vox puede romper sus relaciones

Madrid / ParísActualizado:

Las elecciones generales del 28 de abril dieron a Ciudadanos (Cs) su mejor resultado histórico, pero le situaron ante un escenario endiablado. El presidente de Cs, Albert Rivera, se empleó durante toda la campaña, y después, en cimentar la idea de que no apoyaría ni un Gobierno de Pedro Sánchez ni del PSOE. Este mensaje, unido a su vocación fundacional de impedir que los nacionalistas gobiernen o influyan en el Gobierno, le obligaron a elegir entre una y otra cosa. De momento, ha elegido la primera.

La aritmética le presenta una oportunidad a la vera socialista; juntos alcanzan mayoría absoluta en el Congreso –con la oportunidad por tanto de hacer a los nacionalistas innecesarios para la gobernabilidad–, y su principal aliado en Bruselas se empeña en señalarle ese camino. Ayer se abrieron tres frentes que multiplicaron la presión sobre Cs. El Gobierno en funciones y el Ejecutivo francés de Emmanuel Macron unieron sus mensajes para convencer a Rivera; a mayores, en forma de análisis en El País, llegó otro golpe: el fundador de Cs, Francesc de Carreras, le tachó de «caprichoso» por no llegar a ese acuerdo con el líder socialista.

La ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, pidió al partido liberal que «reflexione» sobre la postura que ha tomado en las negociaciones para investir a Sánchez presidente del Gobierno y exhortó a Rivera a que no «obstaculice» el inicio de la legislatura. Tras la reunión del Consejo de Ministros, Celaá interpeló de forma directa al líder de Cs para pedirle que se abstenga. «Sorprende que aquellos que nacieron con una vocación de centro» no se presten a facilitar la investidura», reflexionó la ministra portavoz. «Hacemos esa llamada, que también se la hacemos al Partido Popular».

El «no es no» de Rivera

El presidente de Cs ya expresó la semana pasada que no apoyará una investidura de Sánchez ni por activa ni por pasiva. «Estamos en la oposición y no apoyaremos esta investidura», aseguró, después de su encuentro con Sánchez, en el Congreso. Celaá, por su parte, reprochó ayer desde La Moncloa su enroque en el «no es no»: «Si no hay otra alternativa, entonces a qué viene la obstaculización». La ministra portavoz, eso sí, no respondió a qué le ofrecen a Cs a cambio de su abstención. «Esa respuesta la tiene que contestar el presidente», se limitó a decir.

Desde Francia, las críticas llegaron ayer en forma de tirón de orejas por los acuerdos regionales y locales en los que Cs y Vox trabajan. Lejos de la esquiva posición que mostró con el partido de Santiago Abascal en la formación del gobierno andaluz tras el 2 de diciembre, los líderes naranjas no han evitado pactos postelectorales en Madrid, Murcia o en los presupuestos de Andalucía. Sin embargo, el grupo europeo al que se ha acogido Cs, Renovar Europa (antes ALDE), no comparte el funambulismo de Rivera para conseguir el apoyo del partido de Abascal. Fuentes de la Presidencia francesa advirtieron ayer de que una plataforma en común de Cs (7 eurodiputados) con «un partido de extrema derecha» pondría en cuestión su cooperación en Bruselas. «El Gobierno no tiene nada que ver con esa advertencia», se desvinculó Celaá. No obstante, Sánchez y Macron se vieron ayer en Malta antes de la la cumbre de países del sur de Europa.

La recién nombrada secretaria francesa de Asuntos Europeos, Amélie de Montchalin, consideró ayer en París que «la alianza con la extrema derecha como hemos visto en España no es una opción», aunque insiste en que no le corresponde ni a ella ni al Ejecutivo, sino al grupo Renew Europe, marcar el perímetro y las líneas rojas en la próxima legislatura europea.

Por su parte, Cs considera que La República En Marcha, el partido de Macron, seguirá siendo «un apoyo importante» a pesar de los avisos, explicaron fuentes del partido. «Macron coincide con el criterio que aprobó la Ejecutiva (de Cs) por unanimidad y que los liberales encaramos una legislatura con más fuerza que nunca para renovar Europa». Por su parte, el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, presentó ayer en el Registro del Congreso una interpelación urgente en la que pide al Gobierno en funciones que actúe para «defender la independencia» de la política española. «Es inadmisible», dijo.

Golpe del fundador de Cs

En un análisis llamado «Querido Albert», Francesc de Carreras insta a Rivera a que pacte con el PSOE para lograr un «Gobierno coherente y estable» gracias a la mayoría absoluta que sumarían. «No entiendo que ahora nos falles, Albert (...) que el joven maduro y responsable se haya convertido en un adolescente caprichoso», asegura. «Se te acusará, con razón, que por tu culpa arrojas al PSOE a pactar con Podemos y con los nacionalistas, precisamente aquello que Cs debía impedir».