Joan Tardà y Adriana Lastra en el Congreso durante la votación para el Consejo de RTVE - José Ramón Ladra

Sánchez toma el control de RTVE de la mano de los independentistas y Podemos

El PP se apea del ente, igual que Cs, y acusa al PSOE de someterse al «chantaje de golpistas»

MadridActualizado:

El Gobierno de Pedro Sánchez consumó ayer la toma de RTVE gracias a su alianza con los nacionalistas y con Podemos. Es su primera gran victoria política tras la moción de censura, hace un mes, porque le confiere la dirección de los informativos del ente público y, sobre todo, enseña el camino por el que transitará la legislatura.

Los socialistas tenían la opción de intentar reequilibrar su pacto previo con Podemos y PNV buscando un acuerdo con el PP. Pero los populares se apearon del reparto, por considerar que no hay reflejo del juego parlamentario. Al final, Sánchez se encomendó a los votos de independentistas de ERC y PDECat, a los que tuvo que complacer prometiendo diálogo de banda ancha con el presidente catalán, Quim Torra.

Otra vez Cataluña balizó el debate parlamentario, donde el futuro de RTVE fue lo de menos. La Cámara convalidó con 179 votos (PSOE, Podemos, ERC, PNV, PDECat, Compromís, Coalición Canaria y Nueva Canarias) el real decreto aprobado por el Gobierno hace dos viernes para forzar un cambio urgente en la cúpula de RTVE. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, justificó la medida «transitoria» y «urgente» para evitar el vacío de poder en el ente, hasta que se resuelva el concurso público que marca la ley. El PP le recordó que en 2012 RTVE estuvo diez meses sin presidente, y el PSOE no vio esas urgencias.

Hasta el PNV denunció los enjuagues previos entre socialistas y Podemos, que pelearon por la presidencia quemando a dos candidatos. Pablo Iglesias llegó a anunciarlo confirmando lo que muchas veces antes había dicho, que su gran objetivo es poder controlar la televisión pública. «A mí dadme los telediarios», dijo. Incluso los trabajadores de RTVE denunciaron la maniobra, la politización de la izquierda. Pero al final los nacionalistas vascos propiciaron el cambio. «Había que desatascarlo», se justificó Joseba Agirretxea.

La lista pactada por PSOE, Podemos y el PNV recibió el apoyo añadido y fundamental de ERC y PDECat. El traslado acelerado de los políticos catalanes presos por rebelión coincidió con la negociación, la primera gran prueba de fuego para Sánchez en el Congreso.

El portavoz del PP en la comisión de RTVE, Ramón Moreno, confirmó que recurrirán el decreto ante el Constitucional y acusó a Sánchez de gobernar con «autoritarismo, al más puro estilo chavista», saltándose la ley aprobada por el Parlamento. «Es un Gobierno preso de chantajes», aseguró ante la nueva alianza con el independentismo catalán. «Es insólito y exaltado su deseo de mandar en RTVE a toda costa», se quejó. El PP, con 132 diputados no tendrá consejeros. El PNV, uno.

El portavoz de ERC, Joan Tardà, se indignó por la alusión del diputado del PP, Ramón Moreno, a los «golpistas». Su compañero, Gabriel Rufián, se subió a la tribuna para deleitarse del cambio de timón en RTVE y presumió de TV3. «Si lo hacen la mitad de bien que como Zapatero, simplemente no meter la mano, yo me conformo», afirmó. E incendió el debate enzarzándose con la portavoz de Podemos, Noelia Vera, que le llamó «paternalista», insinuando machismo.

«No votamos a censores»

Tomás Fernando Flores se convertirá en el nuevo presidente del Consejo de RTVE en sustitución de José Antonio Sánchez, cuyo mandato expiró hace dos viernes. A Flores, a quien Rufián tachó de su papeleta («No votamos a censores», escribió) le acompañarán Rosa María Artal, que fue candidata de Podemos en las generales de 2016, Cristina Fallarás, Juan José Baños, a propuesta del PNV, Concepción Cascajosa y Víctor Sampedro.

Falta asignar las otras cuatro plazas que correspondían al Senado, pero que el Gobierno en su decreto, anticipando el enroque del PP, forzará que lo apruebe el Congreso. En principio, este equipo será interino, a la espera de que se convoque el concurso público fijado por la ley a finales de 2017 y que se mantiene bloqueado. Lo lógico es que sigan.

En la votación de este miércoles no participó Ciudadanos, que volvió a pedir sin éxito que se suspenda la sesión. Los de Albert Rivera se autoexcluyeron de la negociación para no entrar en el cambalache de consejeros, que no creen legitimados. Guillermo Díaz censuró el «asalto» del PSOE, igualándolo al PP.