Sánchez, ayer en el Senado - ÓSCAR DEL POZO

Sánchez renuncia a la reforma de la financiación autonómica

El PSOE se excusa en la falta de tiempo tras años demandando un cambio en el sistema

MadridActualizado:

Pedro Sánchez pretende aguantar en La Moncloa hasta 2020. Sin embargo, considera que estos dos años no son margen suficiente para emprender una de las reformas que con más brío han reclamado los barones del PSOE al Gobierno de Mariano Rajoy: la reforma de la financiación autonómica. Según Sánchez, «no hay tiempo material» para abordar el modelo en su conjunto, aunque sugiere que su Ejecutivo introducirá «mejoras» para «todas y cada una» de las comunidades, sin explicar más.

La renuncia a la reforma del sistema de financiación autonómica fue verbalizada ayer por el presidente en el Senado. Sánchez aludió al reloj, pero la realidad es que el Gobierno del PSOE asume su débil situación parlamentaria (84 escaños), lo que se suma a la dificultad de un consenso entre los territorios en esta materia. Además, los socialistas señalan que la interinidad en la dirección del PP hace imposible explorar un acuerdo con el principal partido. Por todo ello, el PSOE desvía ahora el avispero de la financiación territorial para la próxima legislatura. «No nos hacemos trampas al solitario», confesó a los periodistas una ministra económica a la salida del Pleno, sobre la precariedad parlamentaria del Gobierno. «Hay que ser ambiciosos pero tambien realistas», señaló Sánchez dentro.

El presidente recibirá a los presidentes autonómicos y tratará con ellos de manera bilateral sus demandas. Empezará por el País Vasco, que tiene régimen económico especial, y Cataluña. El PSOE prevé que el Senado acoja la Conferencia de Presidentes este año.

El anuncio del presidente surgió de tapadillo en una respuesta a una senadora de Coalición Canaria durante la primera sesión de control al Gobierno en la Cámara de representación territorial donde se constituyó en enero de 2017 el último grupo de trabajo para revisar el modelo. Y cayó como un jarro de agua fría para todos los gobiernos regionales, pero en especial los del PSOE, que se han quejado amargamente de un sistema «injusto», que aprobó Rodríguez Zapatero con ERC en 2008 y que lleva años sin renovarse.

La consejera de Hacienda de Castilla y León puso voz al enfado del PP ante este nuevo revés a las comunidades: «Veo razones ocultas porque ni siquiera ha explicado por qué no le da tiempo. Me parece que que tiene mucha caradura», opinó Pilar del Olmo, informa José Luis Martín. El líder popular en Andalucía, Juan Manuel Moreno, denunció que «el Gobierno de la moción de censura se desentiende del compromiso de la financiación». El líder de IU en Andalucía, Antonio Maillo, aseguró: «Esto es muy grave». El socialista Ximo Puig, que preside uno de los gobiernos más beligerantes en esto, aseguró ayer que la Comunidad Valenciana mantiene sus exigencias «intactas» y que urge la reforma.

Pide lealtad al PP

No fue esta la única renuncia de Sánchez, que la víspera admitió en TVE que no podrá derogar la demonizada reforma laboral del PP. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, dijo ayer «tener los pies en el suelo» y se contentó con introducir pequeños retoques al actual marco normativo. La prioridad es reformar el Estatuto de los Trabajadores, recalcó.

En su primera sesión ante el Parlamento, Sánchez reclamó «lealtad» al Gobierno en Cataluña, la misma que tuvo el PSOE a Rajoy. «Es lógico que pretendan ser adversarios del Gobierno, pero les pido que no lo sean del Estado». El líder socialista invocó el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 2006, anulado en parte por el Tribunal Constitucional, pero que el PSC pretende resucitar ahora para explorar una vía de diálogo con el Govern separatista de Quim Torra. El PP dijo que están vendidos al separatismo.