Pedro Sánchez, presidente del Gobierno - EFE

Sánchez pide «combatir» el uso de la inmigración como «excusa» para los discursos xenófobos

Moncloa carga contra el uso político de este tema por parte de «quienes crispan nuestras sociedades inútilmente con fines electorales»

Enviado especial a MarrakechActualizado:

El presidente del Gobierno sigue determinado a combatir su política migratoria en una de las principales banderas de su acción de Gobierno. Pedro Sánchez ha acudido hoy lunes a Marrakech, donde Naciones Unidas celebra una conferencia intergubernamental para adoptar un pacto global por la migración segura, ordenada y regular.

Mientras Estados Unidos ha rechazado este pacto y la Unión Europea ha llegado dividida y con tensiones nacionales en sus países miembros, Sánchez ha sido, junto a la canciller Angela Merkel, largamente ovacionada por el plenario, y el primer minsitro portugués, Antonio Costa, uno de los líderes continentales más destacados en esta cumbre.

En plena sacudida por la irrupción de Vox en la política española el presidente del Gobierno ha querido utilizar este foro para cargar contra sus tesis: «Debemos combatir la instrumentalización de la migración como excusa para repliegues nacionalistas, cierres de fronteras y discursos xenófobos y excluyentes que estamos viendo en buena parte de nuestras sociedades».

Este va a ser un mensaje fuerza del Gobierno en este tema. Durante el mismo foro, la secretaria de Estado de migraciones, Consuelo Rumí, ha pedido «afrontar el reto migratorio» como una realidad que «no se puede ocultar ni tapar con mensajes equívocos» y su utilización «por algunas fuerzas políticas con mensajes vinculados al odio».

Fenómeno «urgente»

Otro alto funcionario del Gobierno destacaba en Marrakech que la cuestión migratoria, que ha obligado al Gobierno a un reposicionamiento desde la acogida del Aquarius, es «parte fundamental de la política de este gobierno», entendiéndola como «fenómeno integral» y lanzando el mensaje de que es imprescindible «trabajar conjuntamente con otros países».

Desde Moncloa se critican las ausencias de países a esta cumbre y consideran que las críticas al pacto por vulnerar la soberanía nacional no son más que «un debate ficticio» fruto de la «desinformación» porque el pacto no es vinculante y solo representa «principios y líneas generales».

Desde el Gobierno cargan contra el uso político de este tema por parte de «quienes crispan nuestras sociedades inútilmente con fines electorales», un mensaje en clave europea pero también nacional. Aunque en el Ejecutivo creen que la tradición de nuestro país «hace más difícil manipular a nuestra opinión pública».

El presidente Sánchez ha definido el fenómeno migratorio como uno de los más «urgentes e importantes», asumiendo que es un hecho histórico «y lo seguirá siendo en el futuro». En su breve intervención ante el plenario de la cumbre ha apelado por un «multilateralismo eficaz» porque «ningún país puede abordar el fenómeno de la migración de manera aislada». Sánchez ha apostado por favorecer «las vertientes positivas» de la inmigración por su contribución al desarrollo de las sociedades. Y ha puesto de ejemplo la ayuda que suponen al reto demográfico.

En esa tendencia por «maximizar oportunidades y reducir riesgos» se enmarca el «plan estratégico de ciudadanía e integración» que Sánchez ha anunciado que quiere poner en marcha. Este proyecto no tiene ningún detalle de su aplicación todavía, más allá de que dependerá de un fondo estatal y que se articulará en coordinación con comunidades autónomas y ayuntamientos.