El presidente dle Gobierno
El presidente dle Gobierno - Efe

Sánchez no presentó ninguna ley propia hasta la convocatoria de las elecciones

De 13 leyes aprobadas en su mandato, 7 han sido redactadas por el PP o el Gobierno de Rajoy

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo balance de su mandato el pasado 15 de febrero, cuando anunció la convocatoria de elecciones. Aquel día destacó el «intenso trabajo» realizado y señaló como «fruto» del mismo la aprobación de 13 leyes «que a mí me parece que han hecho mejorar a España, sin duda alguna». Sin embargo, ninguna de ellas había sido elaborada por su Ejecutivo.

Siete fueron redactadas por el Gobierno de Rajoy o el Grupo Popular en el Congreso, cuatro procedieron de parlamentos autonómicos, una lleva la autoría del Grupo Socialista en la Cámara baja y la última está firmada por el Grupo Mixto. El resto de la herencia legislativa socialista se concreta en la treintena de decretos-leyes aprobados, a pesar de que el programa electoral de Sánchez para los comicios de 2016 carga contra «la izquierda radical» que «no tiene propuestas creíbles de crecimiento y piensa que la desigualdad se puede reducir por decreto».

Tramitación iniciada

Desmenuzando las leyes aprobadas durante el mandato de Sánchez, la que se le puede considerar más cercana es la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial sobre medidas urgentes contra la violencia de género al provenir del Grupo Socialista en el Congreso. Sin embargo, fue redactada antes de que Pedro Sánchez alcanzara La Moncloa y por tanto no emanó de su Ejecutivo.

Entre las otras doce leyes figuran cinco que llevan la firma del Gobierno de Mariano Rajoy: reforma de la regulación de la Orden Europea de Investigación, modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, modificación de las leyes de evaluación ambiental, montes y comercio de derechos de emisión así como la reforma del Código de Comercio, leyes de sociedades de capital y auditoría de cuentas. Todas habían sido aprobadas por el Consejo de Ministros anterior y habían iniciado su tramitación parlamentaria antes de que Pedro Sánchez alcanzara la presidencia del Ejecutivo.

La autoría del Grupo Popular en el Congreso figura en otros dos textos: la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial y la modificación del Patrimonio Natural. También en este caso su tramitación había arrancado antes de la moción de censura. Además, otras cuatro leyes procedieron de parlamentos autonómicos. Se trata de la reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias, la modificación del Régimen Electoral General para garantizar el derecho de sufragio de las personas discapacitadas (Madrid), la reforma de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Navarra) y la transferencia de recursos hídricos (Andalucía).

El proyecto de ley restante fue redactado por el Grupo Mixto, la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil para la ocupación ilegal de viviendas. Todos ellos también habían comenzado su tramitación parlamentaria antes de que Sánchez se convirtiera en presidente del Gobierno. Ninguno, por tanto, salió del Ejecutivo socialista.

Brindis al sol

No fue hasta que el anuncio de la convocatoria electoral estaba hecho cuando el Ejecutivo socialista presentó el primer proyecto de ley de su puño y letra. Fue la reforma de la ley orgánica de Educación, aprobada por el Consejo de Ministros tan solo un día después de que Pedro Sánchez pusiera fecha final a la legislatura y, por tanto, a sabiendas de que no podría completar en modo alguno su tramitación parlamentaria. Caducó al inicio de la fase de enmiendas al quedar disueltas las Cortes.

La misma suerte corrió el segundo proyecto de ley redactado por el Gobierno y aprobado el 28 de febrero. El texto pretendía poner en marcha medidas urgentes en el ámbito de la Ciencia, la Tecnología, la Innovación y la Universidad, pero no pasó de recibir la calificación de la Mesa del Congreso.

Los números contradicen, por tanto, al presidente del Gobierno y obligan a poner en cuarentena otra de las afirmaciones lanzadas por Sánchez al tiempo que anunciaba la convocatoria de elecciones: «desde el minuto uno pusimos en marcha toda la maquinaria del Estado, no solamente para que España no se parara, sino que también reorientara muchas de sus políticas hacia opciones y políticas de contenido progresista y social».