Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, en un paseo por las calles de La Habana - EFE / Vïdeo: La presencia de Begoña Gómez en actos institucionales genera molestia en Moncloa

Sánchez impone a su esposa en la agenda exterior de España

La mujer del presidente va ganando presencia a pesar de que no tiene rol institucional alguno

Enviado especial a La HabanaActualizado:

No hubo información de que Begoña Gómez acompañaría al presidente del Gobierno en su viaje oficial a Cuba. Tan solo confirmación visual cuando Pedro Sánchez descendió del avión presidencial acompañado de su esposa en el aeropuerto José Martí de La Habana. Ambos fueron recibidos por Rogelio Serra, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

Una imagen que la prensa española desplazada a La Habana solo pudo ver cuando los medios gráficos, Moncloa y la Agencia EFE, que pudieron filmar ese momento retornaron al recinto presidencial donde se iba a producir el arranque de la visita oficial.

Fue entonces cuando desde Moncloa se informó de la evidencia y se confirmó que participaría en la cena oficial que ofreció Miguel Díaz-Canel tras su reunión bilateral con Sánchez y la firma de memorandos de colaboración entre los dos países. Ese fue el primer acto en el que participó Gómez, que constitucionalmente carece de ningún tipo de papel institucional.

Gómez no participó en toda la agenda oficial pero su presencia sí ha sido ciertamente constante y protagonista durante los momentos más emblemáticos de su visita. La mujer del presidente participó en el acto en el museo de la ciudad en el acto de entrega de la silla de Maceo, situada en la línea de la delegación entre su marido y el ministro de Asuntos Exteriores. Al término de este encuentro se produjo uno de los actos más esperados de la visita, el paseo por la parte vieja de La Habana junto a Díaz-Canel y su esposa, cuya participación se leía por periodistas latinoamericanos como un gesto a Sánchez por el aval que su visita ha supuesto al régimen cubano. Su presencia fue muy importante también en la recepción en la residencia del embajador de España a la colectividad española.

La mujer del presidente está teniendo un rol muy importante en la agenda exterior del presidente. Asistió también a la gira de una semana que Sánchez realizó en Estados Unidos y Canadá. También estuvo presente en la cumbre iberoamericana de Guatemala y en los actos para conmemorar el aniversario del 100 aniversario de la Primera Guerra Mundial, importantes eventos a los que no acudió la Reina Letizia y sí Begoña Gómez, hasta el punto de asistir al café organizado por Melania Trump.

Moncloa, incómoda

En Moncloa este no es un asunto con el que se encuentren especialmente cómodos y no se dan muchas explicaciones sobre la intensa presencia de Gómez en actos institucionales, ya que hay que recordar que la mujer del presidente tiene una ocupación profesional en el Instituto Empresa, que logró precisamente tras la llegada de su marido a la presidencia del Gobierno.

Moncloa justifica sus viajes subrayando la existencia de «una intensa agenda de acompañantes», pero de la que tampoco se aportan más detalles. La ausencia de rol institucional no permite que actúe como representante del Gobierno ni que tenga una agenda oficial homologable. Esta falta de regulación conviene en completamente arbitraria la presencia de la mujer del presidente en la agenda oficial. Convirtiendo esta cuestión en algo que depende exclusivamente de la voluntad del presidente y del deseo de ella misma. Desde luego el contraste con el rol que tuvieron las mujeres de Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero es abismal.