Pedro Sánchez, en el Senado
Pedro Sánchez, en el Senado - EFE

Sánchez frustra a sus barones: no habrá reforma de financiación autonómica

El presidente asegura que no hay «tiempo material» para revisar el modelo, aunque sugiere «mejoras» a las comunidades

MadridActualizado:

Pedro Sánchez ha cambiado de criterio y agotará su mandato hasta 2020. Sin embargo, considera que en dos años no tiene margen suficiente para emprender una de las reformas que con más brío han reclamado los barones del PSOE a Mariano Rajoy: la reforma de la financiación autonómica. Según Sánchez, «no hay tiempo material» para abordar el modelo, aunque ha sugerido que su Ejecutivo quiere introducir «mejoras» para las comunidades, sin explicar más.

El presidente ha afirmado en el Senado que serán «ambiciosos» pero «realistas». La realidad es que el Gobierno del PSOE admite su débil situación parlamentaria (84 escaños) que se suma a la dificultad de un consenso entre los territorios en esta materia, por lo que Sánchez lo dejará para la próxima legislatura.

Esto supone un jarro de agua fría para todos los gobiernos regionales, pero en especial los pilotados por el PSOE, que se han quejado amargamente de un sistema «injusto», que aprobó Rodríguez Zapatero con ERC en 2008. Sánchez ha frustrado sus expectativas de nueva financiación en la réplica a una pregunta de la senadora de Coalición Canaria, María del Mar del Pino Julio Reyes, sobre los plazos del Gobierno para los compromisos con la agenda canaria.

Las Comunidades Autónomas están pendientes de una nueva convocatoria del Consejo de Política fiscal y financiera, que quedó aplazada en los últimos meses por la crisis política en Cataluña y ahora también por la moción de censura que ha dado vuelco al Gobierno en La Moncloa.

La del modelo de financiación autonómica no ha sido la única renuncia que el Gobierno se ha visto obligado a hacer en las últimas horas. Ayer Sánchez admitió en TVE que la reforma laboral era inviable por la falta de consenso político y se contentó con introducir pequeños retoques al actual marco normativo.

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha confirmado que el nuevo Gobierno no derogará la reforma laboral que aprobó el PP en 2012, reconociendo «tener los pies en el suelo». Valerio ha apuntado que el PSOE buscará a Podemos para «combatir el marco laboral actual, aunque este apoyo es insuficiente. La responsable socialista ha fijado como prioridad la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y anteponer los convenios sectoriales frente a los de empresa.

La senadora del PP Rosalía Soto ha recriminado al PSOE que «renuncien a sus principios para estar sentados en sus sillones». «No le gustan los Presupuestos pero gobiernan con ellos, no les gusta la reforma laboral pero gobernarán con ellos, no le gusta la Constitución española pero no van a cambiarla. Mal empiezan señora ministra. O están ustedes faltando a la verdad, amparados en la falsa aritmética parlamentaria, o ustdes van a renunciar a sus principios para estar sentados en los sillones azules».

Por otra parte, en esta primera sesión de control en el Senado, el PP ha reclamado al nuevo Gobierno de Sánchez que aprobara una nueva orden ministerial para reactivar el control previo del Ministerio de Hacienda sobre las cuentas de la Generalitat para impedir que se malverse fondos públicos para la causa independentista. Esta supervisión se eliminó la semana pasada dando por cumplido la intervención en Cataluña mediante el artículo 155.

La titular de Hacienda, María Jesús Montero, que acudía por tercera vez a la Cámara Alta tras haber secundado la tramitación de los Presupuestos Generales, aseguró que están siguiendo la «hoja de ruta» marcada por el anterior Gobierno de Rajoy, resaltó que de hecho Cristóbal Montoro comunicó la nueva situación a la Generalitat, y acusó al PP de cambiar de guión «por intereses partidistas». «Seguimos una hoja de ruta que ustedes habían diseñado pero que ahora con el cambio de gobierno quieren recriminar por intereses partidistas», ha recalcado Montero.