Pedro Sánchez, presidente del Gobierno
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno - REUTERS

Sánchez falta a su cuarto Consejo de Ministros desde noviembre por un nuevo viaje al exterior

De las últimas siete reuniones del Ejecutivo, el presidente solo ha podido presidir tres por su intensa agenda exterior

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volverá a ausentarse este miércoles del Consejo de Ministros; esta vez porque se encuentra en Bruselas, donde asistirá al Consejo Europeo y a la Cumbre del Euro. De las siete últimas reuniones del Ejecutivo, las que se han celebrado desde noviembre, Sánchez ha faltado a cuatro debido a su intensa agenda internacional.

Estas ausencias de Sánchez son especialmente significativas, si se tiene en cuenta que el Consejo de Ministros es la cita en la que el Ejecutivo da luz verde, semana a semana, a su agenda de gobierno, que siempre son presididas por el presidente. Sánchez solo ha podido hacerlo en tres de las siete últimas.

El Gobierno ha adoptado estas semanas decisiones como las de proponer una reforma de la Constitución para restringir los aforamientos o el plan para luchar contra el narcotráfico en el Campo de Gibraltar, y en ninguna de ellas ha estado Sánchez.

La última reunión del Ejecutivo presidida Sánchez fue la semana pasada, en la que la portavoz, Isabel Celaá, anunció que el Gobierno presentaría el techo de gasto que ya ha sido rechazado por el Congreso para iniciar la tramitación del proyecto de Presupuestos para el año que viene.

Hay que remontarse hasta la segunda semana de noviembre, el jueves día 8, para encontrar otro Consejo de Ministros presidido por Sánchez. En aquella ocasión, el Gobierno aprobó la reforma de la ley para que los clientes no paguen el impuesto a las hipotecas, después del polémico fallo del Tribunal Supremo. Sánchez compareció el día anterior en La Moncloa en una inusual rueda de prensa para avanzar la medida.

La semana anterior, el viernes día 2, otro Consejo de Ministros, también presidido por Sánchez, aprobó dos decisiones relativas al proceso de exhumación de Franco. El resto de las reuniones del Gobierno le han pillado a Sánchez fuera de España.

El 16 de noviembre fue la vicepresidenta, Carmen Calvo, quien lo presidió debido a que el jefe del Ejecutivo se encontraba en Antigua (Guatemala), para asistir a la XXVI Cumbre Iberoamericana. Este era un viaje de agenda, inexcusable. No se puede decir lo mismo del que una semana después lo llevó a Cuba, donde no se reunió con los disidentes.

Este viaje ha sido criticado en las últimas horas por el embajador de EE.UU. ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo. «No envía un mensaje positivo», ha dicho, «si eres un país que respeta la democracia y los derechos humanos, tienes que apoyarlos en todo momento y no de forma selectiva».

La semana siguiente, Sánchez se desplazó a Argentina, donde asistió a la Cumbre del G-20. Mientras el líder socialista se estrenaba en una cumbre de estas características, Calvo anunciaba su propuesta de reforma de la Constitución para limitar los aforamientos.

Ante la fatla de apoyos en el Parlamento para sacar adelante sus medidas, Sánchez ha optado por reforzar su perfil presidencial con numerosos viajes al extranjero, tanto que ha llegado a acaparar la política exterior y dejar casi sin viajes al Rey. Hasta noviembre, cuando por fin se activó la agenda exterior de Don Felipe con viajes a Francia y Perú, el Monarca pasó cuatro meses sin realizar ninguna visita oficial fuera de España.