Pedro Sänchez, en una rueda de prensa en Moncloa/ Podemos admite que Sánchez debería adelantar las elecciones si no saca adelante los Presupuestos - EP/ VÍDEO: AT

Sánchez constata su fragilidad y ya renuncia a los Presupuestos

El Gobierno no llevará las cuentas al Congreso sin apoyos previos para evitar su derrota

MadridActualizado:

Pedro Sánchez opta por tirar la toalla y el Consejo de Ministros ni siquiera aprobará el proyecto de Presupuestos Generales para enviarlos al Congreso si antes no cuenta con el compromiso de ERC y PDECat de que los apoyarán. El presidente del Gobierno confirmó en la noche del viernes desde Guatemala las sospechas de que renunciará incluso a iniciar la tramitación presupuestaria para evitar una derrota que ahonde en su fragilidad parlamentaria. ERC y PDECat mantienen su chantaje de vincular cualquier negociación a la absolución de los líderes catalanes procesados por el golpe separatista. Y Sánchez empieza a asumir por fin que no puede fiarse de esos aliados ni para ir a la vuelta de la esquina.

«Soy muy claro, nosotros no vamos a marear a los españoles», reconoció a los periodistas en Antigua (Guatemala), donde ha participado junto al Rey Felipe VI en la XXVI Cumbre Iberoamericana. En cambio, el presidente socialista admitió que su objetivo es resistir a toda costa en La Moncloa. Y para ello está dispuesto a seguir heredando las cuentas de Mariano Rajoy y gobernar a golpe de reales decretos leyes hasta 2020.

«Si hay respaldo parlamentario para poder presentar los Presupuestos en diciembre, perfecto. Si no, nos iremos a modificaciones de reales decretos de esos Presupuestos heredados de la época de Rajoy», aseguró Sánchez, que rechaza ahora su propia doctrina de que un Gobierno incapaz de sacar sus cuentas debe convocar elecciones, como le espetó a su antecesor. Preguntado por los periodistas si se someterá a una cuestión de confianza en la Cámara, Sánchez replicó que esta se mide «cuando lleguen las elecciones».

Ignora la presión de Iglesias

El dirigente socialista ignoró la alerta del viernes de su socio principal, Pablo Iglesias, que admitió que no se puede gobernar España a base de «decretos» y que «lo sensato», si no hay cuentas, es convocar elecciones.

Sánchez, como hizo la víspera la portavoz del Gobierno, se sacudió la presión asegurando que Iglesias no le marcará el paso. «Yo escucho todas las opiniones pero recuerdo que el Gobierno decide por sí mismo», afirmó. E insistió en que si no hay Presupuestos, el Ejecutivo someterá a votación individual las medidas pactadas con Podemos, como el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a partir de enero. Reconoció, eso sí, que habrá «restricciones» ya que ese acuerdo refleja un límite de gasto superior al aprobado por el Parlamento.

«Tenemos clara cuál es la hoja de ruta», señaló. «Eventualmente, si no se aprueban los Presupuestos, lo vamos a hacer a través de reales decretos leyes», abundó.

La posición de Iglesias de calentar las urnas choca frontalmente con la del otro socio fundamental de Sánchez, el PNV. Los nacionalistas vascos reiteran su rechazo a cualquier adelanto electoral y consideran que se pueden prorrogar las cuentas que ya pactaron con Rajoy días antes de la moción de censura. De hecho, creen que el líder socialista se equivoca al insistir en unas cuentas inviables.

Su presidente, Andoni Ortuzar, señaló este martes la frágil realidad de Sánchez asegurando que no se «desgastarán» en una nueva negociación que «tiene pocos visos de salir». Al contrario que los socialistas, que acusan a PP y Ciudadanos de «bloquear» al Gobierno, reconoció que el principal obstáculo de Sánchez es la falta de sintonía con sus socios de ERC y PDECat.

Sánchez les reprochó que condicionen su apoyo a maniobras del Gobierno ante el poder judicial para absolver a los dirigentes encarcelados por el «procés» separatista en Cataluña. Tras admitir que no hay «abierta» ninguna negociación «todavía», denunció el chantaje: «Tanto critican la politización de la justicia que lo que pretenden es judicializar la política». Y enfatizó que «es imposible» que el Ejecutivo fuerce un cambio de posición en el poder judicial.

Montero no irá a la Cámara

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no acudirá este miércoles a la comisión de Hacienda para explicar las líneas generales de los Presupuestos. El Gobierno marcó la semana después del puente de la Constitución (10 de diciembre) para que el Consejo de Ministros remitiera al Congreso el proyecto. Pero ahora matiza que no lo hará sin apoyos previos.