El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miécoles en el Congreso - Reuters / Vídeo: Sánchez culpa a Casado, Iglesias y Rivera de bloquear la investidura

Convocatoria de eleccionesPedro Sánchez cierra la legislatura a pedradas contra Casado, Rivera e Iglesias

El líder popular acusa al socialista de «jugar con los españoles» y le advierte de que «las elecciones las carga el diablo»

Sesión de control, previa a la repetición de elecciones, en directo

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La última sesión de control de la legislatura -el próximo martes se disolverán Las Cortes- no ha contenido ni rastro de autocrítica por parte del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a pesar de no haber logrado formar un nuevo ejecutivo cinco meses después de las últimas elecciones.

Más al contrario, el líder socialista se ha despedido del Congreso de los Diputados a pedradas con los presidentes de PP, Pablo Casado; Ciudadanos, Albert Rivera; y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en línea con el discurso en clave de mitin que realizó ayer por la noche desde La Moncloa, una vez que el Rey constató que no tenía apoyos para volver a proponerle como candidato a presidente del Gobierno.

Así, Sánchez ha acusado a Casado de «falta de sentido de Estado», ha cargado contra la «irresponsabilidad» de Rivera y contra el «dogmatismo» de Iglesias. Todos ellos, a su juicio, responsables de bloquearle a él y no dejarle formar gobierno. Contra el que más ha cargado, no obstante, ha sido contra el presidente del PP. El partido al que Sánchez negó reiteradamente la facilitación de un gobierno tras las elecciones de 2015 y 2016, y a cuyo presidente entonces, Mariano Rajoy, cargó toda la responsabilidad del bloqueo político que vivió España por no obtener apoyos parlamentarios.

«Soberbia» de Sánchez

A Casado le culpó de no «asumir su responsabilidad» por no facilitar el «único gobierno posible en un momento crítico» para el país, recordando la próxima sentencia para los líderes del «procés», la cercanía de un Brexit sin acuerdo, y el enfriamiento de la economía.

El líder popular le acusó previamente de «jugar con los españoles» desde el pasado 28 de abril asegurando que desde el principio «quiso ir a elecciones». Ha denunciado la «soberbia» con la que ha tratado a la oposición y le ha acusado de no haber «buscado acuerdos con nadie». «Pretende ser investido por agotamiento y eso es una grave irresponsabilidad», ha denunciado.

No ha dudado en advertirle, además, de que los comicios «los carga el diablo», en referencia a los múltiples ejemplos de elecciones convocadas por líderes que buscaban reforzarse parlamentariamente y lograron justamente lo contrario. Le sucedió, por ejemplo, a Theresa May en Inglaterra y a Artur Mas en las autonómicas de Cataluña.

Casado ha cargado contra Sánchez cuya propuesta para España ha considerado «la incapacidad» y «la nada». «Quién no es capaz ni de gestionar su investidura, es difícil que pueda gobernar España», ha continuado. Frente a ello, ha aseverado que el PP «estará ahí para recuperar el rumbo de una nación que a usted le queda grande», ha sentenciado.

Sánchez, sin embargo, no parece temer penalización alguna de los españoles y dijo confiar en que el próximo 10 de noviembre los ciudadanos le otorguen «una mayoría más rotunda» para que la oposición no pueda bloquearle.

«Hasta los bemoles»

El último duelo parlamentario apunta así a una campaña electoral bronca, marcada por el Sánchez contra todos y el todos contra Sánchez. Tras Casado, llegó el turno de intervención del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que continuó con los reproches y la carga de culpas al presidente en funciones.

El republicano también acusó a Sánchez de irresponsabilidad y de «ser a la negociación lo mismo que Vox al feminismo». Cuestionó , en línea con Casado, tanto su capacidad para liderar como su afirmación de que ha realizado el máximo esfuerzo para trabar un gobierno. «Si dice la verdad es un incompetente y si miente es negligente», atizó. Le avisó también de que «la gente está hasta los bemoles de nosotros» y le atacó por sus contactos de ayer con Ciudadanos. «Ha intentado pactar con quién nos llama banda, con la derecha que prometió frenar», cargó.

A continuación, Rufián se ha dirigido a Podemos para atacar la estrategia negociadora de su líder, Pablo Iglesias, aunque sin alusiones personales. «Les han tenido donde querían, en un plató de televisión quejándose», criticó.

Sánchez ha salido al contraataque claramente en modo electoral y ha entrado en el debate sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña en caso de ilegalidad. Una cuestión que ha venido orillando hasta ahora pese a las presiones de Albert Rivera. Según Sánchez, si la Generalitat lleva a cabo «cualquier intento de violentar» la legalidad, el PSOE no dudará en aplicar «cualquier artículo de la Constitución» para defender la ley, la soberanía nacional y la integridad territorial.