El primer ministro francés, Edouard Philippe, le entrega a Sánchez la documentación incautada a ETA, este lunes en La Moncloa - EP

Sánchez: «La batalla del relato es el termómetro que medirá la derrota definitiva de ETA»

El presidente del Gobierno homenajea a las víctimas de la banda terrorista junto al primer ministro francés, Edouard Philippe, y advierte sobre la «tentación de la desmemoria»

MadridActualizado:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido de que aunque es «el fin de ETA», queda otra batalla que dar, y que será el «termómetro» de su derrota definitiva, la «batalla del relato». El líder del Ejecutivo ha participado este lunes en un acto de homenaje a las víctimas de la banda terrorista celebrado en el Palacio de La Moncloa junto al primer ministro de Francia, Edouard Philippe. El mandatario francés ha hecho entrega a Sánchez de unos 8.000 documentos y materiales incautados por la policía francesa en sus operacones contra ETA, como símbolo de la «estrecha colaboración» entre las fuerzas de seguridad de ambos países y para ayudar a esclarecer los crímenes sin esclarecer de la banda.

«Las víctimas han de ser recordadas por la sociedad y por las instituciones. La batalla del relato es el termómetro que medirá la derrota definitiva de ETA. Construir el relato de la verdad es una deuda con las víctimas, con la verdad y con los más jóvenes, que no vivieron la violencia terrorista. Esa narracion corresponde a las víctimas, no a los terroristas ni a los que los apoyaron», ha afirmado el lider del Ejecutivo durante su intervención. «Frente a la tentación de la desmemoria», Sánchez ha querido recordar a «las más de 800 personas asesinadas, los miles de heridos, las familias rotas y los condenados a vivir bajo la dictadura» de la banda.

Para el presidente del Gobierno, este acto «simboliza el triunfo de las víctimas y del Estado social y de derecho». Además, la entrega de documentación por parte de las autoridades francesas, lo que se conoce como «los sellos de ETA», homenajea la colaboración entre ambos países, que a su ves es para Sánchez «la mejor referencia de lo que significa el proyecto europeo: sociedadm colaboración y defensa de nuestras democracias».

El primer ministro francés ha comenzado su intervención recordando el asesinato de Miguel Ángel Blanco, del que ha destacado la reacción y el «grito de rabia» de la sociedad española, «que tuvo eco en el resto de países europeos, especialmente en Fracia», que ya sabia entonces lo que era combatir a ETA en su territorio. Al igual que Sánchez, ha querido insistir en que tras el final de la banda, la batalla «de los historiadores acaba de comenzar». «Será un trabajo largo y doloroso», ha augurado, «pero necesario para entender, no olvidar y poner en su lugar adecuado» la actividad de ETA.

También ha destacado la importancia de la documentación entregada, no solo por su utilidad para las investigaciones, sino porque a su juicio describen y cuentan «el día a día» de la banda y sus métodos para llevar a cabo sus objetivos. «Con usted señor presidente, con las familas, estamos aquí, de pie, tristes, pero con determinación y fuertemente unidos. Porque estamos unidos, seguiremos siendo invencibles» ha zanjado Philippe.

Al acto han asistido las principales asociaciones de víctimas, miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, así como importantes representantes y exmandatarios políticos. Además de buena parte de los actuales ministros del Gobierno, han asistido los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, exministros como María Teresa Fernández de la Vega o Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas o la fiscal general del Estado, María José Segarra. También ha acudido al acto el lendakari Íñigo Urkullu. No acudieron, aunque estaban invitados, los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, ni tampoco los presidentes de Congreso y Senado, Ana Pastor y Pío García-Escudero.