El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este martes en el Congreso de los Diputados - Reuters

Investidura Pedro SánchezPodemos quiere competencias en Empleo, Energía, Politíca fiscal e Igualdad

Sánchez apela a la generosidad de Podemos y asegura que no pierde la esperanza de un acuerdo

Investidura de Pedro Sánchez, en directo

MadridActualizado:

El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido realizar un último movimiento en busca del voto a favor de Podemos, después de que este partido repensara su posición y cambiara su voto en contra por una abstención.

El PSOE entiende que tras perder la primera votación de investidura le toca ejercer la iniciativa y la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, ha telefoneado al secretario de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique, y ambos han quedado en reunirse en cuanto sea posible. En todo caso, antes de la segunda votación de investidura que tendrá lugar el próximo jueves a partir de las 14:25 horas.

Desde la formación morada aseguran que habrá una reunión con los socialistas «en las próximas horas» para analizar la propuesta, que esperan que les permita «desarrollar políticas con carteras sociales».

Según ha podido saber ABC, Iglesias aspira a meter miembros de su partido en las carteras de Medio Ambiente, Energía, Transición Ecológica o Industria para poder sacar adelante medidas –que están reflejadas en su programa– como el impuesto a las compañías eléctricas o la bajada del precio de la luz.

Entre sus prioridades también están las competencias en Política fiscal, Ciencia, Igualdad y Empleo para impulsar medidas como «otra subida del SMI, afrontar el cambio climático, justicia fiscal o la educación 0-3».

El debate de investidura ha llegado a su fin con una apelación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la «generosidad» de Unidas Podemos. «No pierdo la esperanza», ha asegurado el líder socialista, a pesar del creciente malestar y elevado deterioro de la relación entre la formación morada y el Ejecutivo.

No obstante, el candidato a presidente ha situado en el mismo nivel que su socio preferente a PP y Ciudadanos. Así, ha apelado a la «responsabilidad» de los populares y ha pedido a la formación naranja que «deje al lado el sectarismo» antes de lanzar su último mensaje a Podemos.

«Reivindico la capacidad de acuerdo que tiene la clase política española», ha destacado, además, tendiendo la mano de nuevo al pacto que ayer tanto irritó al líder morado, Pablo Iglesias: la reforma del artículo 99 de la Constitución para que el partido mayoritario acceda directamente al Gobierno si no se conforma una mayoría absoluta.

«Si lo hacemos así, podremos llegar a muchos acuerdos. Lo más importante es que España tenga gobierno y la democracia empiece a trabajar de manera plena», ha continuado con un tono visiblemente tranquilo. «La disyuntiva es bien sencilla, si queremos estabilidad o elecciones el 10 de noviembre. Yo quiero gobierno, estabilidad y legislatura y eso es lo que pido a sus señorías», ha remachado.

Tras sus palabras, Unidas Podemos anunciaba que desechaba el voto en contra y optaba para la abstención. Una salida para apuntalar la disposición de esta formación a seguir negociando hasta el último minuto pero que no permite salvar hoy la investidura. La votación se se produjo y quedó con 124 votos a favor, 170 en contra y 52 abstenciones.

Los diputados de Podemos se abstuvieron salvo Irene Montero, que votó de manera telemática antes del cambio de postura de la formación que lidera Pablo Iglesias. Este resultado no ha permitido superar la votación ni tampoco permitiría hacerlo el jueves, salvo que cambien las cifras. Podemos se ha abstenido como gesto para seguir negociando.

La segunda jornada del debate de investidura ha servido para constatar que las dificultades siguen creciendo entre PSOE y Podemos, y que las posibilidades de que España salga del bloqueo político el próximo jueves siguen estando en el aire.

Con las negociaciones entre ambos paralizadas desde que el candidato socialista Pedro Sánchez y el líder morado Pablo Iglesias se batieron ayer en un bronco duelo parlamentario, el presidente en funciones optó por utilizar esta mañana un tono firme pero conciliador con el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, a pesar de que las diferencias políticas entre ambos son mayores. Una táctica que la bancada morada entendió como un nuevo agravio a su líder.

Sánchez, además, ha aprovechado para insistir en por qué no puede compartir el poder con Iglesias cuando éste no tiene hoy turno de palabra en el debate. Ha recordado que Podemos apoya el derecho a la autodeterminación de Cataluña, una posición incompatible con la salvaguarda del interés general que le corresponde al Gobierno. «Si llegamos a un acuerdo, los ministros que se sienten en esta bancada no serán del PSOE ni de Podemos, serán los ministros de España», ha enfatizado. Iglesias escuchaba desde su escaño con gesto serio.

Siguiendo este hilo, el líder socialista ha incidido en que Podemos coincide más con los independentistas que con los socialistas en las respuestas ante la crisis territorial. Y ha insistido en que su obligación como candidato es hacer un gobierno «posible», buscando un acuerdo «de contenidos, de programas y no tanto de quién tiene que ocupar los escaños azules».

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Desde el PSOE defienden que Sánchez no busca ofender a nadie y que tienen la sensación de que Iglesias busca el lado negativo de todo lo que hace y dice el presidente en funciones, para buscar argumentos que justifiquen su posible voto en contra junto a la ultraderecha.

La posición de Podemos ante la votación finalmente ha sido la abstención, tras amenazar con el «no». No obstante, si las negociaciones se encauzaran durante las próximas 48 horas, el sentido de su voto podría cambiar de cara a la segunda votación que tendrá lugar el jueves y en la que Sánchez ya no necesitará la mayoría absoluta para salir investido -176 escaños- sino una mayoría simple -más síes que noes-.

En el «no» se han situado el PP, Cs, Vox, JxCat, Navarra Suma. Coalición Canaria y también ERC. Los independentistas han vinculado su abstención a un acuerdo entre PSOE y Podemos. La portavoz de Coalición Canaria, Ana Oramas, ha avanzado a Sánchez su intención de colaborar durante la legislatura, si su gobierno logra echar a andar. PNV y Bildu se han abstenido.