La suma de votos a favor y en contra que han obtenido los candidatos presidenciales en todas sus investiduras
La suma de votos a favor y en contra que han obtenido los candidatos presidenciales en todas sus investiduras - B.G / ABC

Sánchez, a 37 «noes» de ser el candidato de la Democracia con más votos en contra

El líder socialista es el menos apoyado de la historia al ser el único en sumar un total de más «noes» que «síes» en sus investiduras. Le faltan 37 para ser el candidato que más votos negativos ha recibido de toda la Democracia

Madrid Actualizado: Guardar
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Unidas Podemos evitó con su abstención que el líder socialista fuera investido, pero gracias a la misma formación Pedro Sánchez no es ya el candidato presidencial que ha recibido más votos en contra de toda la Democracia. Con un total de 543 «noes» en sus tres investiduras, dos de ellas fallidas, está a 37 de alcanzar a Felipe González. La suma de votos negativos del expresidente socialista es la más elevada de todas (580), pero fue el jefe de Gobierno que más tiempo ha ocupado el cargo: ganó las legislativas cuatro veces consecutivas y también pidió la confianza de la Cámara en cuatro ocasiones. En todas ellas fue investido en la primera sesión con mayoría absoluta, y gobernó durante 13 años. La situación de Pedro Sánchez es diferente.

Aunque es el único postulante a la presidencia de Gobierno que consiguió sacar adelante una moción de censura, también protagonizó la primera investidura fallida de la historia. Dos con la de ayer. Y todo ello en algo más de un año al frente del país. Mientras que uno de sus antecesores, González, es el que tiene más votos a favor que cualquier otro candidato presidencial, con 739, Sánchez es el único que suma más «noes» que «síes» a lo largo de sus tres investiduras: 543 y 435, respectivamente. Incluso Rajoy, quien también tuvo que pedir la confianza de la Cámara baja en tres ocasiones, fracasando en una de ellas, ha recibido más apoyos que Sánchez. La suma votos a favor que recibió en 2011, en septiembre y en octubre de 2016, (un total de 527) supera a los votos en contra (440).

Las mayorías y los pactos con partidos independentistas posibilitaron anteriores investiduras

La aparición de otros partidos es algo de lo que no tuvieron que preocuparse los candidatos presidenciales anteriores. Desde la investidura de Adolfo Suárez (1979) hasta la última de José Luis Rodríguez Zapatero (2008) ha sido imprescindible dialogar y pactar con otros partidos para gobernar. Siempre excepto una vez. Fue tras las legislativas que ganó González (PSOE), en 1986, las reuniones para que el líder socialista volviera a estar al frente del Ejecutivo no fueron necesarias. La mayoría que obtuvo en las elecciones se tradujeron en 184 escaños, por lo que fue investido en la primera sesión con el único apoyo de su partido. Este no fue el caso de su relevo en el Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Tampoco de José María Aznar.

Ambos tuvieron que hablar con otras formaciones, ceder y pactar ciertas concesiones con partidos independentistas. Sus «síes» eran fundamentales para lograr la investidura y los consiguieron: por ejemplo, Aznar accedió a la presidencia en 1996 gracias a los votos favorables de los integrantes del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Coalición Canaria (CC) y Convergència i Unió (CiU); Zapatero fue investido en 2004 por los apoyos de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), del Bloque Nacionalista Galego (BNG), de la Chunta Aragonesista (CHA) y de CC.

Reunión en el Palacio de la Moncloa entre José María Aznar (derecha) y José Luis Rodríguez Zapatero (izquierda). Era el año 2004
Reunión en el Palacio de la Moncloa entre José María Aznar (derecha) y José Luis Rodríguez Zapatero (izquierda). Era el año 2004 - Jaime García

Los dos líderes consiguieron la confianza de la Cámara en dos ocasiones, pero también cosecharon «noes». El conservador más que el progresista. El número de votos en contra de las investiduras de Aznar (1996 y 2000) suma un total de 314; los de Zapatero (2004 y 2008), 306. Unos de los «síes» más históricos de la Democracia fueron los obtenidos por Aznar tras el pacto del Majestic. CiU, el partido que lideraba Jordi Puyol en 1996, apoyó la investidura del popular en ese mismo año a cambio de nuevas competencias para Cataluña.

Pero antes de esta etapa de bipartidismo, de las cuatro investiduras de González, o del desajuste de 18 congresistas debido a la anulación de las legislativas en Murcia, Pontevedra y Melilla (1989), la hegemonía era de Unión de Centro Democrático (UCD). Primero con Adolfo Suárez y después con Leopoldo Calvo-Sotelo. El sucesor del líder de la transición en España obtuvo más votos a favor y en contra en su única investidura.

Suárez obtuvo la confianza de la Cámara y consiguió ser presidente gracias a los apoyos de su partido (UCD), de Coalición Democrática, del Partido Socialista de Andalucía, el Partido Aragonés (PAR) y Unión del Pueblo Navarro (UPN). De la misma manera, Calvo-Sotelo llegó a la presidencia con los «síes» de Coalición Democrática, CiU, tres diputados del grupo mixto y su propio partido (UCD). Pero de 16 investiduras que ha habido a lo largo de la Democracia, tres de ellas no han salido adelante: una de Rajoy, el día dos de septiembre de 2016, y dos de Sánchez, una el cuatro de marzo del mismo año y la de ayer.

Lás 16 investiduras de la Democracia: todas prosperaron hasta la llegada de Sánchez y Rajoy

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez fueron los únicos candidatos presidenciales que no obtuvieron los apoyos suficientes en sus investiduras
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez fueron los únicos candidatos presidenciales que no obtuvieron los apoyos suficientes en sus investiduras - B.G./ABC