El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ayer en La Zarzuela
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ayer en La Zarzuela - EP

La ronda de la desgana y el desprecio al interés general

La séptima ronda de consultas del Rey ha demostrado la falta de voluntad de los políticos para llegar a acuerdos

Sesión de control, previa a la repetición de elecciones, en directo

MadridActualizado:

El Rey cerró ayer en tiempo y forma la séptima ronda de consultas de su reinado, en la que volvió a constatar la falta de voluntad de los políticos para llegar a acuerdos y dotar a España de un gobierno estable que afronte los problemas reales. Pero, además, Don Felipe lo hizo en medio de las dificultades que provocaron algunos líderes, empezando por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que llegó a la cita de septiembre con los deberes intencionadamente sin hacer y entusiamado con los buenos resultados que le auguran las encuestas electorales.

De nada sirvió la llamada de atención que el Rey hizo el pasado 4 de agosto, cuando urgió desde Mallorca a evitar unas nuevas elecciones generales, ya inevitables y que serán las cuartas en menos de cuatro años.

A la desgana de Sánchez se sumó la falta de respeto institucional del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que el pasado lunes llegó a intentar organizar una ronda de consultas paralela a la que el Jefe del Estado había comenzado ya en el Palacio de La Zarzuela. Rivera, igual que los demás políticos, tuvo cinco meses para negociar, pero muy pocas ganas de llegar a acuerdos y, al final, para intentar recuperar su imagen —que cae en las encuestas—, presentó una propuesta de última hora que, si se hubiera tomado en serio, habría restado valor a las conversaciones que el Rey estaba manteniendo en su despacho con los líderes políticos.

Pero Sánchez y Rivera no han sido los únicos políticos que han puesto los intereses de sus partidos —o de sus personas— por encima de los de la nación. También el líder de Podemos, Pablo Iglesias, llegó a pedir en público al Rey que mediara ante Pedro Sánchez para facilitar un Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos. Iglesias —que ejerció en su día como profesor de Ciencias Políticas— pedía que el Rey rompiera su neutralidad e incumpliera la Constitución.