IU se rompe en Asturias

POR GONZALO DÍAZ-RUBINOVIEDO. IU se rompe en Asturias. La crisis tiene algo de cisma de occidente y de anticipo de la batalla que espera a la coalición y a los comunistas el próximo año. Mientras el

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POR GONZALO DÍAZ-RUBIN

OVIEDO. IU se rompe en Asturias. La crisis tiene algo de cisma de occidente y de anticipo de la batalla que espera a la coalición y a los comunistas el próximo año. Mientras el sector próximo al PCE repetía el congreso del partido en Asturias, anulado el anterior por irregularidades, y alcanzaban su dirección; los «oficialistas» (cercanos al coordinador general Gaspar Llamazares) tomaban la agrupación de IU de Oviedo, cabeza de la revuelta, y suplantaban a la dirección local por una gestora.

Ambos bandos cruzan acusaciones. «Frente a las palabras de acuerdo y entendimiento de Felipe Alcaraz, en las que abogaba por sentarse y hablar, está la actitud de (Gaspar) Llamazares que como es hombre dialogante quiere negociar con ETA pero no con sus compañeros», censura el concejal de IU en Oviedo y uno de los líderes de los críticos, Roberto Sánchez Ramos.

«Un río y una ciénaga»

El «oficialista» consejero de Justicia, Javier García Valledor, por su parte asegura que en IU de Asturias no hay dos corrientes «sino un río y una ciénaga», papel este último que deja para los afines al PCE. Asegura que los concejales de IU en la capital del Principado «han participado en el ataque» al PCA y ha sido la organización de Oviedo la que «ha protagonizado ese paripé de congreso» que atribuyó a «una agresión» de la dirección federal del PCE.

Llamazares ha respaldado a los suyos, pero miembros del comité federal de IU se han desmarcado de ese apoyo. Ginés Fernández e Isabel Salud aseguran que el comunicado emitido el pasado domingo en el que se aseguraba que IU federal apoyaba la decisión de la directiva asturiana que lidera Jesús Iglesias no es correcto y que ese tema no se trató en la presidencia ejecutiva federal y «por lo tanto nadie puede hablar en nombre de la ejecutiva federal», aseguró Ginés Fernández.

Como el resto de la ejecutiva del PCE, Fernández aboga por una solución dialogada para el conflicto asturiano, tal y como ha ocurrido en la crisis de Madrid y donde entiende que se da «una situación parecida a la de Asturias».

Pero, ¿por qué se suceden los episodios convulsos en IU? La crisis asturiana es ejemplarizante. En el germen de IU estaba el PCE, pero en los últimos años han entrado en la coalición distintas formaciones y grupos sin formación comunista, procedentes de muy distintos puntos de la izquierda: verdes, nacionalistas o antiguos cristianos de base.

El factor Llamazares

La coalición en Asturias no es ajena a este fenómeno. En la búsqueda de ampliar la base social de la formación, IU Asturias llegó a presentarse a las elecciones de 2003 coaligada, de igual a igual en las siglas (IU-BA), con el Bloque por Asturias, un partido «con 80 militantes», según destacan los críticos. Para los comicios de mayo, a la nómina se suman Los Verdes, con 6.000 votos en la última cita autonómica con las urnas.

Las diferencias en IU de Asturias se agrandaron con la llegada de Llamazares a coordinador general. Apoyó a los suyos en Asturias y estos obtuvieron el respaldo necesario para copar la ejecutiva de la coalición en la región y del PCA. En Oviedo quedó un foco crítico; en otras agrupaciones importantes no hubo problemas. La situación se mantuvo años, con ocasionales diferencias públicas. Con la entrada de la coalición en el Gobierno del Principado, incluso Paco de Asís Fernández, el líder de los críticos y desde el sábado secretario general del PCA, encontró acomodo como director general de Seguridad. Cuando sus afines impugnaron el congreso del partido, en marzo del año pasado, fue expulsado del Ejecutivo. Llegó la ruptura.

«La consigna es ni un solo comunista en las lista de IU», denuncia Sánchez Ramos, al que una asamblea de IU Oviedo ratificó como candidato a la alcaldía por unanimidad. Ahora la gestora nombrada para la capital hará otra lista. Los afines a la dirección federal del PCE se quedan sin marca electoral, ya que el acuerdo del partido con IU impide presentarse bajo las siglas comunistas. En Gijón, algunos militantes se han pasado al PCPE (de los Pueblos de España), en Llanes, otros anuncian candidaturas alternativas.

Mientras la dirección regional de IU Asturias, «los oficialistas», tienen que lidiar aún con la «tercera vía», la corriente dominante en la coalición en las cuencas mineras, para imponer la entrada en sus candidaturas de nombres del BA y de Los Verdes.