Manifestantes bloquean la estación del AVE de Sants (Barcelona) en la huelga del pasado 8 de noviembre - REUTERS/ VÍDEO: ATLAS

La revuelta del 21-D pone en jaque a la economía catalana

Comerciantes y hoteleros creen que las protestas lastrarán la campaña navideña

MadridActualizado:

Aeropuertos, autopistas, trenes, tiendas, restaurantes, hoteles... el caos que pretenden desatar los CDR amenaza con colapsar la actividad económica de Cataluña el próximo viernes. No será cualquier día. El 21 de diciembre lleva meses marcado en rojo en el calendario del sector comercial por ser el comienzo de la campaña de Navidad. Para algunos establecimientos, este periodo de hecho representa el 30% de su facturación anual.

«Hay preocupación. La temporada no ha sido buena por el contexto político y esto es la guinda del pastel», explica el presidente de la división comercial de la patronal Pimec, Àlex Goñi. Hoy, esta asociación y otras del sector se reunirán con representantes de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Un encuentro en el que estos empresarios aseguran que pedirán «que se llame a la calma» después de la escalada de tensión impulsada por Torra en las últimas semanas.

La semana pasada los representantes del sector ya alzaron la voz para pedir «normalidad social e institucional». En un comunicado firmado por RetailCat, la Fundació Barcelona Comerç, Cecot Comerç, el Consell de Gremis de Comerç, Serveis i Turisme, Comerç Ciutadà, Comertia, Cedac, Anceco, Anged, Barcelona Oberta y el Agrupament de Botiguers i Comerciants de Catalunya, se alertaba de que las protestas programadas por los CDR ponían en riesgo las ventas navideñas. «La zona que más va a sufrir es la del centro, donde se celebrará el Consejo de Ministros. Pero también habrá problemas en otras localizaciones. Algunas empresas ya han anunciado que les va a ser imposible entregar a tiempo sus repartos», añade el vicepresidente de la patronal comercial Retailcat, Salvador Vendrell.

Pero la incertidumbre va mucho más allá del sector comercial. Desde el Gremio de Hoteles de Barcelona explican a ABC que, «en un momento en que el sector comienza a recuperar el pulso de su actividad, es indispensable evitar la generación de enfrentamientos sociales, así como imágenes que puedan generar un impacto negativo a nivel internacional sobre la percepción de seguridad en la ciudad». Este último es, en su opinión, un hecho que «tendría consecuencias inmediatas sobre el turismo y la economía local».

Parálisis

«Las expectativas son poco halagüeñas. Todavía no se sabe exactamente el recorrido que tendrán los disturbios, pero ha habido quejas en el sector del transporte y la hostelería», opina por su parte el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor.

Y es que lo más probable es que las protestas paralicen la Ciudad Condal. A esta hora, el caso más preocupante es el del transporte ferroviario, ya que a las movilizaciones de los CDR se sumarán con una huelga de los trabajadores de Renfe y Adif el mismo día 21. Los paros, motivados según los sindicatos por la «disminución de las plantillas» de estas empresas públicas, complican aún más el transporte durante la jornada.

Desde Renfe aseguran que los paros están condicionando las reservas para estas fechas, ya que el número de trenes cancelados se desconoce todavía y «dependerá de los servicios mínimos que establezca el Ministerio de Fomento» durante los próximos días. Pese a ello, hay determinadas compañías que directamente están desaconsejando viajar a Cataluña estas fechas por los previsibles disturbios que se producirán en determinadas vías. Algunas empresas locales, de hecho, están dando la opción a sus empleados de trabajar desde casa.

Las autopistas también están en el punto de mira de los CDR. Sin ir más lejos, el pasado 8 de diciembre este grupo levantó las barreras de la AP-7 y colapsó la autopista durante horas. Fuentes de Abertis, concesionaria de esta vía, descartan que se esté planteando un dispositivo especial para el viernes, pero reconocen que se «refozarán los equipos de seguimiento» y habrá una «gran coordinación» con los Mossos d’Esquadra.

Una calma tensa que también se vive en el aeropuerto de El Prat. Desde AENA, gestor de esta infraestructura, aseguran que la seguridad está garantizada en este aérodromo. Pese a ello, se espera cierto caos en el aeropuerto. «Los retrasos urbanos van a complicar la jornada y van a generar colas. Lo más seguro es que la operativa se vea condicionada», explican desde el gestor aeroportuario. Como en el resto de infraestructuras, se desconoce hasta donde llegarán las protestas. Pero se tiene certeza de que condicionarán un día clave para la región.