Don Felipe durante su asistencia a un encuentro con jóvenes líderes hispanos organizado por la Fundación Carolina, hoy en San Antonio - EFE

El Rey se reúne con Trump en plena tensión comercial con la Unión Europea

Los aranceles y la inmigración marcan la visita de Don Felipe a Washington

Enviado especial a San AntonioActualizado:

El primer encuentro entre el Rey y Donald Trump llega en un momento de alta tensión en las relaciones trasatlánticas. Don Felipe y Doña Letizia acudirán esta tarde a la Casa Blanca, donde serán recibidos por el presidente de EE.UU. y la primera dama, Melania Trump. Será la última etapa del viaje de los Reyes en EE.UU., que concluira con una reunión de gran calado político. En el encuentro, que se celebrará en el Despacho Oval, estarán el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y su homólogo estadounidense, el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Sobre la mesa estarán las tensiones comerciales entre EE.UU. y la Unión Europea, que han pasado por momentos de gran tirantez. A principios de mes, Trump impuso aranceles al acero y al aluminio de México, Canadá y la Unión Europea. La decisión fue un mazazo para los socios trasatlánticos de EE.UU., después de varias crisis diplomáticas desatadas por la salida de EE.UU. del Acuerdo de París sobre cambio climático y del acuerdo nuclear con Irán. La reunión del G-7 en Canadá, pocos días después, visualizó esos desencuentros.

Las aceitunas españolas

A España, la escalada de ataques comerciales le afecta como socio comunitario. Pero, además, ha sufrido la aplicación de aranceles en sectores estratégicos, como el de la aceituna negra. Desde el año pasado, la Administración Trump ha disparado los aranceles a este producto, justificándolo en las políticas de subvención españolas. En los últimos días, los productores de aceituna han exigido a las autoridades europeas que «intensifiquen la acción» contra estas medidas, que han provocado una caída de las exportaciones a EE.UU. de más del 40 por ciento.

Otro asunto candente afectará a la reunión entre Trump y Don Felipe: la inmigración. El encuentro sorprende al presidente de EE.UU. en medio de una crisis sobre la separación de hijos y padres en familias de inmigrantes que son detenidas en la frontera. El reforzamiento de esta medida ha provocado una reacción furibunda desde distintos ámbitos de EE.UU. y desde el exterior.

Trump echó ayer más madera al asunto. «¡No queremos que lo que está ocurriendo con la inmigración en Europa nos pase a nosotros!», escribió por Twitter. Hoy tendrá la oportunidad de expresar este mensaje al Gobierno de España, representado por Borrell, que ha acompañado a los Reyes durante la visita a EE.UU. El Gobierno de Pedro Sánchez accedió a la llegada del barco Aquarius con inmigrantes, en las antípodas de la postura de la Administración Trump.

Precisamente, Don Felipe asistió ayer en San Antonio (Texas) a una cumbre de jóvenes líderes hispanos, muchos de cuyos participantes no son ajenos al hecho migratorio. Allí el Rey apostó por los países iberoamericanos como «un gran espacio que tiene como guía la defensa de los derechos fundamentales, el respeto a la ley y la cohesión social» y defendió la defensa de «nuestro sistema de valores y nuestras libertades con más fuerza que nunca».

Lo hizo después de haber inaugurado junto a Doña Letizia la exposición «500 años de pintura española», en el Museo de Arte de San Antonio, un espectacular recorrido por algunos de los mejores representantes del arte español del siglo XV al XIX, desde El Greco a Sorolla, pasando por Velázquez, Murillo o Goya.

El encuentro de hoy con Trump coincide con el cuarto aniversario de la proclamación de Don Felipe. «En la historia reciente, las relaciones entre España y EE.UU. han estado marcadas por la amistad y la confianza mutua», aseguró el Rey ayer desde Texas. Hoy en Washinton, en un contexto difícil para las relaciones trasatlánticas, será una oportunidad para reafirmarlas.