Han resucitado a Franco

Actualizado:

«Han resucitado a Franco», ha dicho en Nuncio en su despedida, y el Gobierno lo ha considerado una injerencia y se quejará al Vaticano. Este Gobierno necesita mucho más rogar a Dios que quejarse a los hombres. Hágame caso, presidente, no pierda el tiempo tratando inútilmente de negar la evidencia y sienta el alivio de elevar sus plegarias al Cielo.

Un Padrenuestro le enseñará a pedir perdón y a desprenderse de su terrible sed de venganza. También le enseñará a perdonar, y a pasar página, y a no querer ganar hurgando lo que se perdió luchando. “Así en la Tierra como en el Cielo”, si lo dice muy lentamente, le servirá para entender que nuestro propósito no es sustituir a Dios para liberarnos, sino ahondar en nuestra condición de hombres libres para completarnos en la redención y en el amor.

Rece, presidente, rece. Todos necesitamos rezar, todos necesitamos que nos perdonen, todos necesitamos -y no sólo los socialistas, es verdad- que una compasión más grande que nosotros, y que nuestra capacidad de entenderla, nos rescate de nuestras vidas de imperfección, de nuestra alma demasiado débil.

El Nuncio no sólo ha dicho la verdad, sino lo evidente. En los últimos 40 años, de Franco, han hablado mucho más sus detractores que sus partidarios. La democracia lo enterró, la derecha lo superó y la izquierda se empeña en resucitarlo porque todavía hoy su único proyecto político sostenido en el tiempo continúa siendo ganarle la Guerra Civil y que no se les muera en la cama: una guerra que los mismos que la perdieron, la perdonaron y la olvidaron para construir juntos, todos los españoles, la mayor era de paz y de prosperidad que jamás ha vivido España.

El Nuncio ha dicho la verdad, tiene razón, y Pedro Sánchez y su Gobierno hallarán mucho antes la solución rezando que quejándose, pidiendo perdón que pretendiendo negar la obviedad ante los mismísimos ojos del Creador y teniendo la humildad de rectificar que insistiendo en demostrar más orgullo que dignidad, como hacen los que en su desespero buscan la salvación donde ya se ve que no está.

«Han resucitado a Franco», sí. Esta izquierda espectral que nunca se ha llevado bien con la realidad y que sólo se siente cómoda entre fantasmas.