En la imagen, los seis etarras. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Ignacio Lerín Sánchez, Iñaki Iribarren Galbete, Joseba Iñaki Reta de Frutos, Ohiana San Vicente Sáez de Cerain, Oritz Gurrutxaga Gogorza y Xabier Goienetxea Iragorri. / REDACCIÓN
En la imagen, los seis etarras. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Ignacio Lerín Sánchez, Iñaki Iribarren Galbete, Joseba Iñaki Reta de Frutos, Ohiana San Vicente Sáez de Cerain, Oritz Gurrutxaga Gogorza y Xabier Goienetxea Iragorri. / REDACCIÓN

ETA repesca a un terrorista jubilado y a dos peligrosos jefes de la 'kale borroka' para su nueva ofensiva

MELCHOR SÁIZ-PARDO |
MADRIDActualizado:

ETA ha renovado su vanguardia y lo ha hecho repescando a un terrorista jubilado y a un par de destacados jefes de la 'kale borroka', a los que las fuerzas de seguridad consideran especialmente peligrosos. A ellos se han unido una dirigente de Batasuna, un portavoz del colectivo de familiares de presos y un activista 'legal' huido, el único de todos ellos con experiencia reciente en comandos. La Comisaría General de Información de la Policía y la Jefatura de Información de la Guardia Civil han incluido en las últimas horas sus nombres en la lista de los miembros de ETA más buscados y han comenzado a distribuir sus fotografías y filiaciones por todas las comisarías y comandancias.

Según han explicado mandos de la lucha antiterrorista, al menos cuatro de los seis nuevos integrantes de la banda son parte del grupo de diez huidos que el pasado 21 de diciembre anunciaron al periódico Gara que daban el salto y que desde ese momento pasaban a militar en la organización armada.

El más veterano de las seis nuevas caras etarras es Joseba Iñaki Reta de Frutos, de 49 años y natural de Elorrio. Este terrorista, uno de los cuatro que apareció con el rostro descubierto en su presentación en el diario independentista, ya cumplió catorce años de condena -entre 1982 y 1996- por pertenencia al 'comando Mugarra' de ETA y la colocación de varias bombas en instalaciones eléctricas.

Tras sus salida de la cárcel, Reta se integró en el entramado legal de la banda. Fue detenido en 2002 acusado de coordinar, junto a otras personas, la huida de distintos miembros de ETA tras la ejecución de atentados, pero quedó en libertad con una fianza de 10.000 euros. Estuvo en la cúpula de la ilegal Gestoras-Pro Amnistía y en Septiembre de 2008, en la misma sentencia en la que la Audiencia Nacional acordó la disolución de Askatasuna y Gestoras, fue condenado, junto a otras cinco personas, a ocho años de cárcel por integración en organización terrorista por continuar liderando el colectivo clandestino de apoyo a los presos. Fue entonces cuando huyó.

Peligrosos

El salto de Reta a Francia para integrarse en la banda es, según los mandos de la lucha contra ETA, "más propagandístico que operativo". Al Ministerio del Interior le preocupa mucho más la entrada en las filas de la organización de Xabier Goienetxea Iragorri y Oritz Gurrutxaga Gogorza. Ambos están huidos desde que el pasado año el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska ordenara varias redadas contra la organización juvenil radical SEGI en las que fueron detenidos una veintena de individuos en Guipúzcoa acusados de actos de violencia callejera.

Aquel operativo, según las fuerzas de seguridad, logró desmantelar dos células de 'kale borroka' con base en las localidades de Rentería y Oiartzun, pero Goienetxea y Gurrutxaga, que dirigían los grupos de Rentería, lograron darse a la fuga. Durante semanas nada se supo de ellos hasta que aparecieron en Gara como parte de la decena de futuros aspirantes a etarras.

Otro de los nuevos etarras 'liberados' que inquieta especialmente a los servicios de Información es Ignacio Lerín Sánchez. Este terrorista está huido desde que en marzo de 2007 la Guardia Civil desarticulara el 'complejo Donosti' de ETA con la captura de siete de sus miembros y encontrara en la localidad navarra de Berriozar un zulo con más de 170 kilos de explosivos.

Lerín es hermano del cabecilla de aquel comando y responsable del explosivo, José Ángel Lerín Sánchez. Este grupo había recopilado información suficiente para atentar contra el filósofo y escritor Fernando Savater, un policía nacional del barrio del barrio de Amara en San Sebastián, dos 'ertzainas' de la localidad guipuzcoana de Tolosa y un confidente de la Guardia Civil.

Políticos

Las dos últimas incorporaciones a la banda son individuos bastantes conocidos en el mundo 'abertzale'. Ohiana San Vicente Sáez de Cerain era un miembro destacado de la ilegalizada Batasuna en Álava. Fue responsable de Jarrai en esa provincia en 1999, miembro de Xaki (aparato internacional de ETA) en 2001 y en 2002 pasó a ser dirigente de Segi.

Fue concejal de Euskal Herritarrok en Salvatierra e interventora y apoderada de esta formación ilegalizada en las elecciones al Parlamento Vasco en 2001. Su salto a ETA, han explicado fuentes de la lucha antiterrorista, fue "totalmente voluntario", ya que no estaba reclamada. Fue la única mujer que apareció en las páginas de Gara a cara descubierta para anunciar su salto al a banda.

El otro rostro conocido en las filas de ETA es Iñaki Iribarren Galbete, quien también se anunció en el diario 'abertzale'. Fue un habitual portavoz de Askatasuna mientras se dedicaba a la captación de activistas por orden de su amigo íntimo Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki'. Huyó el pasado el pasado 28 de octubre cuando la Policía desarticuló un comando que acababa de instalarse en Navarra para comenzar una campaña. Iribarren, según las fuerzas de seguridad, fue el encargado de captar a los integrantes de aquel 'talde': Aurken Sola Campillo, Xabier Rey Urmeneta, Sergio Boada Espoz y Araiz Amatría Jiménez.