La renuncia de Sànchez da luz verde a la candidatura de Turull

El presidente del Parlament, por tercera vez, pone en marcha el proceso para elegir al presidente autonómico

Barcelona / MadridActualizado:

Jordi Sànchez anunció ayer martes ante el Tribunal Supremo que tiene la intención de dejar el acta de diputado en las próximas semanas y volver a su actividad docente en la Universidad de Barcelona (UB), centro al que está adscrito como profesor asociado de Ciencias Políticas. De esta manera, el todavía -hasta hoy- candidato oficial del Parlamento de Cataluña para presidir la Generalitat confía en que la sala de apelaciones del Alto Tribunal le deje en libertad.

La renuncia al acta de Jordi Sànchez y, por lo tanto, a la presidencia de la Generalitat de Cataluña -solo puede ser presidente uno de los 135 diputados autonómicos-, abre la puerta a un tercer candidato, que será Jordi Turull, militante del PDECat, exconsejero de la Presidencia con Carles Puigdemont e investigado por el magistrado instructor del Tribunal Supremo Pablo Llarena por varios delitos, entre ellos los de rebelión, sedición y malversación.

Tras los fiascos como candidatos, presentados y defendidos por Roger Torrent (ERC), presidente del Parlamento catalán, de Puigdemont y Sànchez, Junts per Catalunya (JpC) sigue con el guion previsto y elegirá a Turull como tercer candidato tras las elecciones del 21-D. ERC dará su apoyo; pero la CUP anunció ayer, a través de Carles Riera, que siguen sin dar respaldo a la propuesta de JpC porque sus (decisivos) cuatro votos no se pronunciarán en función del nombre del candidato, sino por el proyecto que JpC y ERC presenten para poner en marcha «la República catalana» y no más «autonomismo».

En relación a la investidura, Torrent tiene previsto dar a conocer hoy (a las 11.30 horas) los siguientes pasos, que pasan por una nueva ronda de contactos con los grupos parlamentarios y la proclamación de Turull como candidato a la Generalitat. Si la CUP no cede y mantiene la abstención de sus cuatro diputados, el independentismo no tendrá los votos necesarios para que Turull sea elegido presidente. Salvo que Carles Puigdemont y Toni Comín renuncien a su escaño y el secesionismo «recupere» esos dos votos imprescindibles.

Turull, advertido

Sin embargo, dando por hecho que Turull sea el próximo presidente de la Generalitat -bien porque la CUP ceda bien porque Puigdemont y Comín renuncien al acta- su estancia en el Palacio de la plaza de San Jaime sería breve. El magistrado Pablo Llarena advirtió a Jordi Turull, tras su libertad bajo fianza de 100.000 euros, que si reincidía en los delitos investigados podría volver a la cárcel, en la que estuvo un mes. Además, al concluir la instrucción, si sobre Turull recae la acusación del delito de rebelión, quedará inhabilitado para ejercer un cargo público. El nombre del vicepresidente, en manos de ERC, será entonces importante. Se entraría así en la siguiente fase y otra vez habría que elegir un nuevo presidente. Tras los intentos de Puigdemont y Sànchez, y el caso Turull, podría ser el turno de Elsa Artadi.