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Los recién creados GAAR ven «muy tibios» a los CDR y Arran

Se analiza si su irrupción es otra vuelta de tuerca al secesionismo violento

Madrid - Barcelona Actualizado: Guardar
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Es un fenómeno nuevo y podría abocar al independentismo a dar una vuelta de tuerca más en su radicalismo callejero. Fuentes solventes consultadas por ABC explican que los autodenominados Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR) han surgido de su indignación con el actual Govern. Pero no solo están descontentos con la tibieza del Ejecutivo que preside Quim Torra en el intento de alcanzar la secesión sino que, incluso, adelantan por la izquierda a los grupos que hasta ahora encabezaban la radicalidad callejera: los Comités de Defensa de la República (CDR) y Arran, el movimiento juvenil vinculado a los anticapitalistas de la CUP. Son las facciones que hasta ahora habían capitalizado los principales sabotajes y ataques tanto al constitucionalismo como a infraestructuras.

Los GAAR presentaron sus credenciales en las redes sociales el pasado día 8, y en solo tres días superaban ya los 5.500 seguidores. Los servicios de Información de las Fuerzas de Seguridad permanecen atentos para comprobar si su fuerte irrupción en las redes se traduce también en su eclosión en las calles catalanas mañana, viernes, en el acoso que los independentistas tienen previsto al Consejo de Ministros que se celebrará en Barcelona, así como a otras infraestructuras clave de la Comunidad, en una día en que los secesionistas han hecho un llamamiento a hacer una «parada de país».

Precisamente, según las mismas fuentes, la estrategia de los GAAR pasaría por acosar, básicamente, a las Fuerzas de Seguridad, los nudos de comunicación -tanto carreteras como vías de tren-, y algunas zonas industriales. Todo ello, con acciones rápidas, tal y como dejan claro ya con el nombre con el que ellos mismos se han bautizado. Este «modus operandi» que predican les facilitaría, además, que otros radicales se unan a sus acciones cautivados por su operatividad.

Los miembros (o simpatizantes) de los GAAR se comunican, sobre todo, a través de Telegram. En esta red social, los cabecillas, tratan de hacer llamamientos para reclutar para sus brigadas a los independentistas descontentos con la «tibieza» del Govern secesionista e incluso de la CUP. Su intención es, en la línea de lo que hasta ahora han estado haciendo en sus acciones los CDR, operar como grupos autónomos. Aprovecharían, sin duda, el bagaje que hasta ahora han cosechado estos grupos. Cuanto menos sepan unas brigadas de las otras, mejor. Si no saben ni quién compone el grupo vecino, ni cuántos son ni qué van a hacer, menos posibilidades de que sus miembros delaten al resto de grupos.

El próximo viernes se verá la verdadera fuerza de esta nueva iniciativa secesionista. Si irrumpen con su bautismo de fuego sembrando el caos en las calles catalanas o si, finalmente, todo se queda en meros «sabotajes virtuales» sin traducción callejera. En cualquier caso, la evolución de este nuevo fenómeno suscita la lógica preocupación.