Los diputados de ERC Joan Tardà y Gabriel Rufián, en una marcha independentista frente al TS
Los diputados de ERC Joan Tardà y Gabriel Rufián, en una marcha independentista frente al TS - Esperanza García

ERC recela de la última maniobra de Puigdemont

El «expresident» presenta un recurso ante el TC contra la Mesa del Parlament y la formación republicana le recuerda que esta preservó la mayoría separatista

MadridActualizado:

«Esto se ha terminado. Los nuestros nos han sacrificado». En apenas ocho días los mensajes de texto en los que Carles Puigdemont daba por muerto el «procés» cumplirán un año. Lejos de concluir, el desafío separatista persiste y el huido expresidente de la Generalitat de Cataluña continúa dando pasos en su estrategia para recuperar la Presidencia regional y dirigir la autonomía catalana desde Bélgica.

Puigdemont pretende que en un futuro próximo el Parlamento regional modifique su reglamento para poder, no solo ser investido a distancia, sino también gobernar Cataluña desde un país extranjero y de paso eludir sus responsabilidades judiciales. Para ello, poco le importa si se lleva por delante a su pupilo, Quim Torra, o si debe lanzar piedras contra el propio tejado de sus socios en la Cámara catalana.

El último movimiento de Puigdemont —presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra la Mesa del Parlamento autonómico por retirarle el voto delegado— no cayó bien en ERC, aunque en público sus miembros evitan escenificar una nueva fractura del independentismo. El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, quiso dejar claro ayer que, bajo su punto de vista, la Mesa del Parlament que preside el republicano soberanista Roger Torrent tomó la decisión correcta.

La Mesa de la Cámara autonómica, después de que el Tribunal Supremo suspendiese a Puigdemont como diputado regional, decidió dejar sin efecto la delegación de su voto en octubre y que este pasase a otro diputado. Tardà recordó este martes al «expresident» que gracias a esta decisión se logró «preservar la mayoría independentista». «Creemos que hicimos lo que teníamos que hacer, es decir, preservar la joya de la corona, y la joya de la corona no es otra cosa que la mayoría independentista en el Parlament», aseveró Tardà en los pasillos del Congreso, evitando, eso sí, censurar la postura de Puigdemont.

Tardà: «Creemos que hicimos lo que teníamos que hacer, es decir, preservar la joya de la corona, y la joya de la corona no es otra cosa que la mayoría independentista en el Parlament»

Tardà defendió el «derecho» de Puigdemont a recurrir al «Tribunal Constitucional español» y trató de justificar esta nueva maniobra alegando que para acudir a las instancias europeas antes debe agotarse la vía interna en cada país. Sin embargo, este recurso de Puigdemont no es contra el Gobierno o contra el Estado, sino contra una decisión tomada por la Mesa del Parlamento catalán, de mayoría independentista y presidida por un diputado de ERC.

Por ello, el portavoz parlamentario de la formación republicana insistió en subrayar que su partido creía que era «prioritario» conservar la mayoría en el Parlamento regional y, además, apuntó que tanto Oriol Junqueras como Raül Romeva sí renunciaron a su voto de forma voluntaria para no poner en peligro el control soberanista de la Cámara.

En contraste con los recelos de Tardà, su homólogo en el PDECat, Carles Campuzano, sí defendió a ultranza el recurso de Puigdemont al entender que era «previsible e imprescindible», al menos si el expresidente regional «pretende que los tribunales europeos de derechos humanos protejan sus derechos».