Ramón Langa: «El bombero es el modelo del héroe humilde»

Por S. CAMPELO
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MADRID. Mirar a Ramón Langa y no imaginarse a Bruce Willis es difícil pese a que el actor marque distancias en cada trabajo de cine, teatro, televisión y publicidad con los que ha tejido una carrera sin complejos a la que ahora suma su papel del sargento Ortega de «Codígo Fuego» (Antena 3).

-Después de tanto tiempo ajeno a TV, ¿qué le trae de nuevo al medio?

-Participar en una serie como «Código Fuego», un proyecto que me pareció muy novedoso al tratar un colectivo tan interesante como los bomberos. Pero sobre todo me gustó muchísimo el personaje, que es la razón fundamental por la que acepto los trabajos.

-Le veo encantado en el uniforme de bombero.

-La verdad es que sí. Es un orgullo interpretar a uno de estos hombres llenos de humildad, desinterés y entrega por los demás: el bombero es el héroe por antonomasia.

-Sin embargo, su personaje es el malo de la serie.

-Dentro de lo malo que puede ser un bombero, sí. Es el rebelde e indisciplinado de la dotación, tiene un pasado un tanto oscuro y además arrastra una relación de rivalidad con los personajes de José Coronado y Maribel Verdú.

-¿Cómo ha sido su preparación física para el papel?

-Exhaustiva, aunque juego con la ventaja de que soy un deportista nato. Pese a ello, hemos tenido que ponernos bastante en forma, ya que es complicado correr y saltar con veinte kilos de material a la espalda.

-¿Tienen doblaje de especialistas?

-En las escenas de más riesgo sí.

-¿Hasta qué punto le quitan el sueño las audiencias?

-Jamás me han preocupado, ni me parecen que tal y como se manejan sean indicativo de la calidad de un programa. No estoy de acuerdo con que se mantengan en antena productos nefastos sólo porque tengan audiencia, creo que eso es malo para el público.

-Su carrera está en plena ebullición. ¿Es ese el motivo por el que ha dejado el doblaje?

-Salvo los filmes de Willis y la publicidad, hace tiempo que no hago nada de doblaje porque no me da tiempo. En la actualidad estoy viviendo una racha muy buena de trabajo, algo que corrobora el dicho de que en esta profesión, o te mueres de hambre o de sueño.