Rajoy niega que el Gobierno pase el peor momento de la legislatura

MADRID / VALENCIA. R. P. Ejerique
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El Gobierno no considera que el actual momento sea el peor de la legislatura a pesar de los problemas que se acumulan para el Ejecutivo, según aseguró ayer el vicepresidente primero, Mariano Rajoy. El ministro portavoz rechazó incluso que casos como los de las «vacas locas» o el «síndrome de los Balcanes» estén creando desconcierto en el Gobierno.

Así, Rajoy destacó que en los últimos meses se han aprobado y presentado «reformas estructurales de gran calado» para cumplir con el programa de Gobierno y adelantó que, a lo largo de las próximas semanas, llevará a las Cortes leyes «de gran importancia» como la Ley de Estabilidad Presupuestaria o el Plan Hidrológico Nacional, entre otros.

El ministro portavoz, Pío Cabanillas, negó las críticas de inactividad en el Ejecutivo por parte de la oposición. «Son injustas, sencillamente no son verdad», dijo, ya que «se lleva trabajando en estas cuestiones desde hace meses en todos los ministerios implicados y de forma coordinada». Al igual que Rajoy, Cabanillas destacó que no ha habido ningún periodo como los ocho meses de esta legislatura, en los que «se han aprobado leyes de verdadera trascendencia y se han afrontado grandes cuestiones como la reforma de la Justicia, de la Ley de Extranjería y de la liberalización de los mercados». Por todo ello, rechazó las peticiones de dimisión para los ministros Villalobos y Arias Cañete «pues cuando se hace lo que se debe, no hay que dimitir».

Por su parte, en Valencia, el secretario general del PP, Javier Arenas, arremetió contra el Partido Socialista y declaró que el cambio tranquilo que anunció esta formación «es igual al silencio, le daría un ocho o un nueve al PSOE en hacer ruido y un uno o un dos en presentar alternativas»

Además, Arenas se preguntó retóricamente si la oposición estaría preparada para hacer un Plan Hidrológico Nacional o una Ley de Extranjería. La respuesta del secretario fue, naturalmente, no.

También recordó a los socialistas que el «mal de las vacas locas» no se soluciona «haciéndose fotos ni pidiendo folletos» e interpretó que el PSOE se está poniendo del lado de los ganaderos «por razones electorales y se alejan así del consumidor».

Siguió en su discurso sobre el «ruido que hacen los socialistas» en el caso del uranio empobrecido. «Nadie ha demostrado la relación -dijo Arenas- entre el uranio y los soldados afectados, el PSOE ha convertido en debate político un debate que es técnico».