Minuto de silencio por las víctimas del atentado de Berlín antes de dar comienzo a la sesión
Minuto de silencio por las víctimas del atentado de Berlín antes de dar comienzo a la sesión - EFE

Rajoy impulsa medidas en la ONU contra la trata humana

Minuto de silencio en el Consejo por el sangriento atentado en Berlín

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Antes de que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, pudiera celebrar un hito diplomático, la primera resolución del Consejo de Seguridad para la lucha contra la trata de personas, él y el resto de los quince miembros del órgano con más poder de la ONU tuvieron que encajar el rapapolvos de varias víctimas de esta lacra. Se trata de una resolución impulsada por España —que preside este diciembre el Consejo de Seguridad— y que se aprueba en el último mes del mandato de dos años como miembro no permanente del órgano.

Amena Saeed Hasan, activista de la comunidad yazidí de Irak, recordó cómo todavía más de 3.000 mujeres de su etnia siguen secuestradas y tratadas como esclavas por Daesh. Nadia Murad, otra activista yazidí que ha recibido el premio Sajarov 2016 a la libertad de conciencia, relató los horrores sufridos por su comunidad y su propia persona. Los terroristas de Daesh tomaron su pueblo en el Kurdistán en agosto de 2014, mataron a los 700 hombres —incluidos seis de sus hermanos— y a las mujeres de mayor edad -incluida su madre- y se llevaron como esclavas a las mujeres.

Todavía tiene familiares secuestradas, a las que se vende y se viola. Entre ellas Nasreen, una sobrina de 16 años. «Mientras estamos aquí sentados hablando, probablemente los milicianos de Daesh, tres veces más mayores que ella, la están torturando», advirtió a los miembros del Consejo.

«Se nos acaba el tiempo. Las palabras de apoyo no bastan. Hay que actuar. Pero no sé qué más se necesita para que lo hagan», les espetó. «No entiendo por qué no hay un tribunal que pueda perseguir a quienes perpetran crímenes contra los yazidís. No entiendo por qué los cadáveres de mi madre y de mis hermanos siguen en fosas comunes, desprotegidos y sin examinar. No entiendo cómo los terroristas de Daesh pueden publicar pruebas de sus crímenes en internet y que no se les arreste por ellos. No entiendo por qué, cuando Daesh no tiene amigos en ese Consejo, no van a por ellos».

Con la emoción de las palabras de Murad todavía en el aire, el Consejo de Seguridad pasó a aprobar la resolución propuesta por España de forma unánime. En ella se exige a los países que hagan frente a la trata de personas con acciones urgentes para prevenir, criminalizar e investigar estos crímenes; combatir las redes que los perpetran e implementar programas de ayuda, protección e identificación de víctimas.

Cambio de guardia

«La trata de personas, además de constituir una clara agresión a la dignidad humana, representa también una amenaza a la paz y seguridad internacionales en situaciones de conflicto y en determinados contextos de terrorismo» dijo Rajoy en su discurso. «Representa la reencarnación de la esclavitud en pleno siglo XXI».

Como presidente de turno del Consejo de Seguridad, Rajoy reconoció que la respuesta de la ONU a los problemas de trata de personas «sigue estando fragmentada» y que las víctimas requieren «una respuesta urgente». Se mostró confiado en que el Consejo de Seguridad pueda intervenir en circunstancias en las que los sistemas judiciales nacionales estén quebrantados y en que se refuerce el marco normativo en materia de sanciones, flujos financieros y protección y asistencia a las víctimas.

La sesión del consejo tuvo también un tinte histórico: es probablemente la última con una intervención del secretario general de la ONU saliente, el coreano Ban Ki-moon. «Daesh, Boko Haram, Al Shabab y otros están usando la trata y la violencia sexual como un arma de terror y como una importante fuente de ingresos», dijo Ban, que el próximo 1 de enero será sustituido en el cargo por el portugués Antonio Guterres. «Si el conflicto da oxígeno a los traficantes, los derechos humanos y la estabilidad los sofocan», añadió.

Tras el debate, Rajoy hizo balance de los dos años de España en el Consejo de Seguridad, donde ha tenido responsabilidades en materia de no proliferación de armas de destrucción masiva y donde ha impulsado debates y resoluciones sobre víctimas del terrorismo y el papel de las mujeres en el sostenimiento de la paz, además del de ayer sobre trata de personas.

«Nuestro trabajo ha contribuido a reforzar la credibilidad del Consejo de Seguridad y también a mejorar la situación internacional en un contexto geopolítico extremadamente complejo», aseguró. «Nos vamos satisfechos de una labor constructiva y responsable».

Como presidente de la sesión del organismo, Rajoy fue el encargado de leer la reacción al atentado sufrido en Berlín el pasado lunes. Los miembros del Consejo «condenaron en los términos más enérgicos el bárbaro y cobarde atentado terrorista» y expresaron «su más sentido pésame y condolencias» a las familias de las víctimas.