JAIME GARCÍA  María San Gil saluda afectuosamente a Gallardón, en presencia de Ana Botella, Arias Cañete, García-Escudero y Astarloa
JAIME GARCÍA María San Gil saluda afectuosamente a Gallardón, en presencia de Ana Botella, Arias Cañete, García-Escudero y Astarloa

Rajoy arropó a Gallardón, que fue recibido en el acto entre algunos abucheos y aplausos

Rajoy, tras haber sidoabroncado por la mañana en Cataluña, fue recibido en Colón al grito de «presidente»M. M.MADRID. La cúpula del Partido Popular, con su actual presidente, Mariano Rajoy; con su

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Rajoy, tras haber sido

abroncado por la mañana en Cataluña, fue recibido en Colón al grito de «presidente»

M. M.

MADRID. La cúpula del Partido Popular, con su actual presidente, Mariano Rajoy; con su presidente fundador, Manuel Fraga; y con su ex presidente José María Aznar de viaje en Estados Unidos, pero «presente de corazón» -según dijo- en la madrileña Plaza de Colón, arropó ayer a la Asociación Víctimas del Terrorismo en su masiva concentración contra la negociación del Gobierno socialista con ETA.

Pero también arropó al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, quien esta semana se ha querellado contra el periodista Federico Jiménez por los ataques que éste le dedicó en la Cope después de haber asegurado en el Foro ABC que el PP debe mirar hacia el futuro y no anclarse en el 11-M y de anunciar que acudiría a la concentración de ayer, uno de cuyos lemas era precisamente «Queremos saber la verdad» (de los atentados de Madrid).

Gallardón llegó al «corralito» que los organizadores habían reservado para los políticos, junto al escenario, minutos antes de las seis de la tarde, poco antes que Rajoy. Muy protegido por el servicio de seguridad y prácticamente a empujones, Ruiz-Gallardón llegó acompañado de miembros de la dirección del PP como Ignacio Astarloa o Miguel Arias Cañete. Junto a él, también estuvo casi permanentemente Ana Botella, esposa de Aznar y miembro de su equipo de gobierno en el Ayuntamiento madrileño, y Pío García-Escudero, portavoz en el Senado.

Durante el recorrido entre el coche oficial y el «pasillo» que los servicios de orden habían dispuesto para la llegada de los políticos del PP al «corralito» de la Plaza de Colón, Gallardón, con gesto agobiado, escuchó gritos de «fuera, fuera», «no te queremos aquí» o «traidor», proferidos por unos centenares de asistentes; pero también escuchó -es cierto que en menor medida- algunos aplausos y palabras de ánimo.

Alcaraz pide calma para evitar incicentes

Media hora antes del inicio del acto y con la pretensión de impedir cualquier tipo de incidente, el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, había aprovechado un conato de griterío contra una cadena de televisión para subir a la tribuna y pedir calma. «Seamos prudentes -reclamó-. En esta concentración todos son bienvenidos. Nuestro mensaje es alto y claro: no nos rendimos ante ETA, pero no vamos a dar argumentos a quienes quieran manchar el éxito de esta manifestación. Aquí no sobra nadie». Aún así, y aunque no hubo incidentes, Gallardón sí tuvo que escuchar con gesto serio otros gritos como «¡queremos saber!». A mitad de recorrido y antes de alcanzar el «corralito», la presidenta del PP vasco, María San Gil, se fundió en un abrazo con él para expresarle su respaldo. San Gil, una de las más aplaudidas junto a Ángel Acebes, apaciguó los ánimos y la bronca contra Gallardón no pasó a mayores. Rajoy, sin duda el más aclamado, llegó muy poco después; y lo hizo -tras haber sido abucheado por la mañana en Cataluña- entre gritos de «presidente» y «dale caña al embustero Zapatero».

Fueron más de medio centenar los dirigentes del PP que se dejaron ver: junto a Rajoy, miembros de su dirección como el propio Acebes, Eduardo Zaplana, Ana Pastor, Jaime Mayor Oreja, Soraya Sáenz de Santamaría, Astarloa, Arias Cañete o Alberto Núñez Feijóo; diputados como Jesús Posada, Juan Carlos Vera, Ana Torme, Jaime Ignacio del Burgo, Francisco Villar, Javier Fernández-Lasquetti, José María Lasalle, Manuel Atencia o Gabriel Cisneros; presidentes autonómicos como Esperanza Aguirre o Francisco Camps; senadores como Garía-Escudero, Fraga o Carmen Fúnez; miembros del PP en Europa como Gerardo Galeote; y cargos como Luisa Fernanda Rudi, Alfonso Alonso, Ramón Rabanera, José Eugenio Azpiroz, Francisco Granados... Con retraso y ya comenzado el acto, llegó el ex alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, recibido entre gritos de «alcalde, alcalde, tú sí eres un alcalde».

Al concluir el acto, Rajoy y Gallardón recorrieron juntos el pasillo de salida, unos 200 metros, que separa Colón y la calle Serrano. Allí les aguardaban sus coches oficiales. En este camino, los gritos en favor de Rajoy acallaron las ya más aisladas protestas contra Gallardón. Rajoy salió repartiendo saludos, sonrisas y dando la mano a decenas de asistentes; el alcalde, con el paso rápido, una media sonrisa algo forzada y sin saludos... pero con el escudo protector de Rajoy.