Quince niños heridos, dos muy graves, al volcar un tiovivo en Sevilla

La instalación de ocio había pasado la revisión en junio de 2004 y tenía la documentación en regla. En el accidente también resultaron heridos tres adultos.

M. J. PEREIRA/
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SEVILLA. Todo hacía presagiar que el sábado sería un día de fiesta para los más de cien niños de Isla Mayor y Olivares que habían llegado a primeras horas de la mañana al parque «Zoo de Sevilla», situado en el municipio sevillano de Guillena. Allí confluyeron dos excursiones, una de ellas organizada por la Asociación de Padres de Alumnos del colegio Florentina Bou, que llevaba a 71 niños y 58 padres. La otra excursión la guiaban cuatro monitores del área de Deportes del Ayuntamiento de Olivares, que con este viaje quería premiar a 32 niños de entre 10 y 11 años de los colegios públicos El Prado y Eucaliptus por su participación en el Día de la Bicicleta.

Aunque se trata de un zoo, este parque de ocio cuenta con numeras atracciones gratuitas, siendo «La Voladora» una de las más frecuentadas. La instalación -que, al parecer,había pasado la revisión en junio de 2004 y tenía la documentación en regla- consiste en un mástil que sujeta un sombrerete del que salen cadenas que sujetan sillas. El sombrerete gira no sólo alrededor de sí mismo, sino que también se inclina. Entre las 12:20 y las 12:30 horas, según diversos testimonios recabados por ABC, el mástil que soporta el sombrerete emitió un crujido que heló el corazón a los presentes. Sonia Sánchez estaba montada en la atracción con su hijo de ocho años, cuando se le cortó la respiración al oír el crujido. «Cuando estaba a punto de terminar escuché un fuerte crujido metálico. Miré el muchacho que controlaba la atracción pero no parecía preocupado. Pensé que era algo normal, pero cuando me bajé, otras personas confirmaron haber escuchado también el crujido». contó Sonia.

A pesar de ello, la siguiente remesa de niños y adultos que esperaban la cola subieron a sus asientos esperando que «La Voladora» comenzara a funcionar de nuevo. Cuando acababa de dar dos vueltas y muchos de los padres de los alumnos contemplaban la escena mientras tomaban fotos, el mástil se rompió por la mitad, cayendo al suelo el sombrerete, que afortunadamente sólo aplastó sillas vacías, siempre según testigos presenciales. Sin embargo, el fuerte impacto dejó dieciocho heridos -quince niños y tres adultos- atrapados en las sillas, algunos de ellos inconscientes debido a los traumatismos. Los padres y otros familiares que no habían subido a la tracción se volcaron rápidamente para atender a los heridos y sacarlos de las sillas. La sangre, los gritos y las llamadas de socorro de muchos niños convirtieron el lugar en una pesadilla.

El delegado provincial de Salud, Francisco Cuberta, indicó que dos niños estaban graves, mientras que otros diez heridos presentaban traumatismos menos graves y los seis restantes tenían lesiones leves.