Marta Pascal en una rueda de prensa en marzo de 2018 - Inés Baucells / Vídeo: Torra replica a Pascal que gobiernan desde la Generalitat

Los purgados por Puigdemont preparan la vuelta al pujolismo

Marta Pascal lidera un movimiento que articule un partido que no sea unilateralista

Daniel Tercero
BarcelonaActualizado:

«Están decididos a tirar adelante. Lo harán después de las elecciones municipales y tras la sentencia del Tribunal Supremo. Pero no pueden dar un giro de 180 grados, tiene que haber una transición». Un sector del PDECat, encabezado por la senadora y exlíder de la formación, Marta Pascal, está preparando la creación de una nueva formación política que rompa con el PDECat, partido que, desde julio del año pasado, controla totalmente Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat fugado de la Justicia y que tiene en marcha, a su vez y en paralelo, el protopartido Crida Nacional per la República. Así lo aseguraron ayer a ABC fuentes conocedoras de la situación de la iniciativa, confirmando de esta manera las palabras de Pascal publicadas el domingo en La Vanguardia.

«Pascal tiene un proyecto para romper con todo el mundo de Puigdemont, que se metió en una deriva sin mayoría social mínima y cuya consecuencia ha sido diluir el PDECat en la CUP. ¡Pero si hasta los dirigentes de Junts per Catalunya utilizan el lenguaje de la CUP!», señala a ABC una de las personas con las que la senadora consulta regularmente la situación política. En este sentido, la propuesta —que no sería mayoritaria en el PDECat— iría dirigida a «reconducir todo el espacio del centro derecha catalanista, para incluir a independentistas y los que no lo son». Pascal fue muy clara este fin de semana: «Soy independentista, pero también creo en el aprovechamiento del autogobierno y en la necesidad de ser útiles a la sociedad».

La idea sería retornar al pujolismo clásico del pacto con el Gobierno de España para ganar más autonomía política para la Generalitat de Cataluña. «El catalanismo ha quedado herido de muerte por culpa del procés. Hay votantes de CiU que ahora están en Ciudadanos. El objetivo es aglutinar a los antiguos sectores del pujolismo para volver al carril central del catalanismo», señalan las fuentes consultadas. De momento, no hay otros nombres que los de Pascal y Carles Campuzano, el exdiputado que ayer mismo en declaraciones a la cadena Ser reconoció que comparte la tesis fundamental de Pascal: «Hay un soberanismo tranquilo. Si esto no lo satisface el PDECat alguien lo hará. (...) La independencia en el siglo XXI no es como en el siglo XX, los independentistas hemos de asumir algunos límites (mayorías, procedimientos, identidad). El proceso (de secesión) o es acordado o no será».

Quien está descartado de momento es Artur Mas. El expresidente autonómico y persona responsable de que Puigdemont se hiciera con la Generalitat está volcado en apoyar a los candidatos electorales de Junts per Catalunya, coalición tutelada directamente desde Bélgica. Desde su entorno, se desmarcan de las intenciones de la senadora: «Lo que diga Marta Pascal, lo dice Marta Pascal, y no Artur Mas». Mas está inhabilitado para cargo público hasta febrero de 2020, por lo que tiene un plazo obligatorio de diez meses en el que puede estar en silencio. La pregunta que está sobre la mesa es si, en la actual situación política, cabe un partido más en el abanico de formaciones independentistas para pugnar en el caladero de votos de menos del 50% de los catalanes.