El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont - EFE / Vídeo: El abogado de Puigdemont afirma que si se modifica la ley del indulto «le harían un favor a mi cliente»

Puigdemont niega haber dado dulces a su escolta por seguridad

Uno de sus abogados, Gonzalo Boyé, desmiente la noticia publicada el pasado martes a través de una carta

ABC
MadridActualizado:

Gonzalo Boyé, uno de los abogados del expresidente de la Generalitat prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont, remitió ayer una carta a este periódico para desmentir el artículo publicado el pasado martes bajo el titular «Puigdemont hace probar unos dulces a su seguridad por si estaban envenenados». En el ejercicio del derecho de rectificación, el abogado de Puigdemont asegura que decir que el expresidente fugado ofreció a su seguridad los dulces que le habían regalado unos visitantes a su residencia en Waterloo es «una afirmación rotundamente falsa y gratuita» que solo persigue «difamar». «Ni esa visita se ha producido, ni en la fecha que se expresa se asomó al jardín, ni dio a probar dulces a ninguno de sus colaboradores ni profirió jamás esa frase final» («Al ser tan dulces es más fácil que el veneno no se note»).

Además, Boyé considera «mendaz y carente de cualquier sustento probatorio» afirmar que «la estabilidad nunca fue la característica de Carles Puigdemont». En esta línea, asegura que decir que «sus más estrechos colaboradores le han puesto el apodo de “Manic Mansion” a su residencia de Waterloo» es «rotundamente falsa y gratuita». También considera «incierto» que «haya creído siempre en teorías de la conspiración y en la brujería, afición que comparte con su esposa Marcela Torpor».

En conclusión, el letrado asegura que «Puigdemont no participó el último domingo de 2018 en ningún evento en Waterloo, ni dentro ni fuera de su residencia, ni tiene obsesión con su seguridad, ni posee chaleco antibalas, ni ha obligado ni obliga a nadie a comer dulces u otra cosa por si le envenenan, ni es aficionado a la brujería, ni existe colaborador alguno que haya podido proferir los extremos que se afirman en la noticia y que tampoco ha sufrido, ni ha sido diagnosticado, ni tratado de un supuesto trastorno bipolar como falazmente se establece en la noticia que, en suma, no ha sido contrastada en absoluto».