Torra, en el avión que lo llevó a Bélgica para visitar a Puigdemont ABC
Torra, en el avión que lo llevó a Bélgica para visitar a Puigdemont ABC

Puigdemont mantiene la hoja de ruta: ser presidente a distancia

El «expresident» advierte a ERC y reitera su oferta a Sánchez para los PGE

BarcelonaActualizado:

«Si el Parlamento de Cataluña, que tendrá la posibilidad eventualmente de investirme, lo hace, yo seré presidente de la Generalitat a todos los efectos. El problema no es ese, sino si hay, o no, la voluntad de hacerlo. Estoy convencido de que sí». Con estas palabras, Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat de Cataluña y fugado de la Justicia, reiteró ayer, desde Waterloo (Bélgica), que mantiene intacto su objetivo -y el de Junts per Catalunya, formación creada para ello por el propio político- de volver a ser elegido presidente autonómico.

Además, Puigdemont no descarta ser el candidato de JpC en la cita electoral del 26 de mayo próximo para ocupar un escaño en el Parlamento Europeo y mantiene en pie la oferta al Gobierno de España, que preside Pedro Sánchez, para que los diputados independentistas en el Congreso de los Diputados (del PDECat y de ERC) aprueben los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Eso sí, previo pago con la creación de «una comisión bilateral con intermediario independiente sobre el derecho a la autodeterminación de Cataluña».

Puigdemont se reunió ayer con su sucesor en el cargo de máximo representante del Estado en Cataluña, Quim Torra, para coordinar las líneas generales de la actuación de JpC durante los primeros meses de este año: el juicio en el Tribunal Supremo a los líderes del procés (en prisión preventiva), la cita electoral del 26-M y, entre otros temas, la posición ante los PGE.

Toque de atención a Torrent

Sin embargo, el expresidente autonómico también recuperó la principal reivindicación de JpC y por la que la mayoría independentista que da apoyo al Gobierno catalán estuvo a punto de romperse hace unos meses: su intento de investidura a distancia. Así, Puigdemont intensificó su presión sobre ERC -sus socios de gobierno- para que vuelvan a intentarlo después de que el pasado viernes el Parlamento autonómico activara la ponencia para la reforma del Reglamento de la Cámara, a petición de JpC.

Esta ponencia parlamentaria dispone de tres meses para elaborar una propuesta, que el grupo de Puigdemont quiere que incluya la posibilidad de investir telemáticamente al presidente de la Generalitat, una idea con la que ERC se muestra a disgusto, por los obstáculos legales que podría encontrarse para investir a Puigdemont, en su situación actual.

En este sentido, Roger Torrent (ERC), presidente del Parlamento de Cataluña, advirtió en declaraciones a la Ser poco antes de las declaraciones de Puigdemont de que, para que ERC apoye ahora una nueva investidura, tiene que ser «efectiva», es decir, que «el presidente pueda asumir el cargo, pueda nombrar consejeros y pueda gobernar». Algo que ahora mismo no se puede dar. Y añadió: «Cuando se den estas circunstancias, objetivamente, nosotros estaremos al frente de cualquier investidura, los primeros, pero debe darse esta efectividad, porque si no, ¿de qué sirve?».

Torrent fue el principal señalado, entre otros por el propio expresidente autonómico, cuando a principios de 2018 decidió paralizar la reelección de Puigdemont, tras la advertencia del Tribunal Constitucional. Ayer, este respondió al de ERC recordándole que el Parlamento catalán apoyó la idea de una investidura a distancia y que, de momento, «no ha habido cambios». Puigdemont lo dijo con Torra a su lado.

«Órdenes»

La oposición parlamentaria, por su parte, criticó el viaje de Torra a Waterloo y la sumisión que supone que un presidente de la Generalitat reciba «órdenes» de otra persona. Por ejemplo, Sonia Sierra (Cs) lamentó que Torra haya viajado a Bélgica mientras en Barcelona se recrudece la crisis del taxi y los coches de alquiler con conductor. También Joan Mena, portavoz de CatComú-Podem, lamentó la incomparecencia de Torra y le acusó de «dejadez de funciones» al irse de España con un conflicto como el del taxi en las calles de Barcelona.

En otro orden de cosas, este lunes, Vox anunció que pedirá la ilegalización de Arran, organización juvenil vinculada a la CUP, y de «los autodenominados colectivos antifascistas», tras el boicot a varios de sus actos en Cataluña, ante lo que las fuerzas de la izquierda independentista han prometido «plantar cara», informa Efe.