El PSOE pide un código municipal sobre abstenciones de cargos en las adjudicaciones

Insiste en pedir la dimisión de la coordinadora municipal, mientras el alcalde acusa a los socialistas de «mentir» y considera «impecable» la actuación en la Gran Vía

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SONIA BARRADO

LOGROÑO. El grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Logroño volvió a pedir ayer la dimisión de la coordinadora municipal de Desarrollo Urbano, Yolanda Tamayo, por «incompatibilidad y falta de ética» en la adjudicación del proyecto de reforma integral de la Gran Vía logroñesa a una empresa en la que su marido colabora como arquitecto. Los socialistas critican que la abstención de la coordinadora en dicha actuación no está documentada en el expediente, por lo que reiteran la dimisión de Tamayo «por decencia política» o su cese «por parte del alcalde».

Reclaman, asimismo, la creación en el Consistorio de un registro y un código de conducta sobre las abstenciones o inhibiciones de los cargos públicos implicados en las contrataciones «que deberá hacerse de forma consensuada entre todos los grupos municipales», afirmó el portavoz del PSOE, Tomás Santos.

Sobre estas acusaciones ya se manifestó hace unos días el alcalde, el popular Julio Revuelta, quien acusó a los socialistas de «mentir» tras asegurar que Tamayo «no ha participado ni participará» en la adjudicación al haberse acogido a la «causa de abstención» de los funcionarios y ediles cuando tienen implicación personal en un proyecto.

Revuelta: «Criterios técnicos»

Revuelta defendió que la actuación del Ayuntamiento en este proceso «ha sido impecable» y que la adjudicación se ha producido «siguiendo el criterio de técnicos y de la Mesa de Contratación para seleccionar la mejor propuesta».

Santos dice que «lo único que se ha hecho es contestar con el insulto» y que el regidor «reconoció la incompatibilidad de la señora Tamayo, tratando además de ampararse en los funcionarios, algo que no le vamos a consentir», pues el PSOE sostiene que el cargo de Tamayo «no es de funcionario, sino político, de libre designación». Considera que aún quedan sin responder «muchas preguntas», entre ellas por qué el concejal de Régimen Interior, Alberto Guillén, «no habló desde el principio de la abstención», por qué «no consta por escrito en la documentación del expediente, como debe ser» y por qué «si se presentó, sólo se hizo verbalmente».