Alfredo Pérez Rubalcaba. Archivo

El PSOE critica a los obispos por considerar que «miran a otro lado»

Destacados dirigentes socialistas respaldaron ayer las críticas del vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, contra la Iglesia, a la que acusaron de «mirar a otro lado cuando se asesina». El secretario general del PSOE en Álava fue más allá y acusó a la jerarquía de la Iglesia vasca de «haber estado siempre con el nacionalismo» y no con los están «amenazados y perseguidos».

MADRID. ABC
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Rojo declaró ayer que la postura de la Iglesia le parece «un error y una cobardía, porque cuando se asesina no pueder mirar para otro lado» y acusó a Setién, «con su séquito» de haber estado siempre con el nacionalismo. «Los que nos sentimos perseguidos y amenazados creemos que mirando al Evangelio y siendo fiel al Evangelio, la Iglesia no está cumpliendo con su deber, que es estar con los perseguidos, con los amenazados y con los débiles y eso hoy lo representa una parte de la sociedad que no es el nacionalismo. Creo que es un error impresionante y el papel fundamental que tiene la Iglesia en Euskadi no lo está cumpliendo», afirmó. Añadió que «en Euskadi no puede haber neutrales».

Para el diputado Alfredo Pérez Rubalcaba, la Iglesia se ha comportado de forma «muy peculiar» respecto al Pacto Antiterrorista y «se ha quitado de en medio». Añadió que éste es un pacto entre dos partidos políticos y carece de sentido que lo firme la Conferencia Episcopal «pues no se lo hemos pedido ni se lo vamos a pedir», aunque señaló que esto no es óbice para que, al igual que se han mantenido reuniones con empresarios, municipios, etc., se produzca un encuentro con la institución eclesiástica para compartir principios.

Para la diputada Cristina Alberdi, no expresar un mensaje de apoyo al pacto equivale a no firmarlo: «Estoy con lo que decía Rajoy, pues creo que la gente está asombrada de que la Iglesia se haya abstenido».

El secretario de Organización, José Blanco, invitó a la Conferencia Episcopal a que reflexione porque «no parece razonable que quien predica sistemáticamente la paz no corresponda este mensaje con sus comportamientos, con sus condenas».

Por otra parte, frente a la postura mayoritaria de los socialistas, varios «barones» del PSOE atacaron al Gobierno por denunciar la actitud de los obispos. Así, el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, acusó al Ejecutivo de «demonizar a todo aquel que no le da la razón», y explicó que todos los obispos que él conoce están en contra del terrorismo y a favor de las víctimas. El portavoz en Política Social y Empleo, Ramón Jáuregui, calificó de «innecesarias» las declaraciones del vicepresidente primero, y destacó la tarea que ha desarrollado la Iglesia vasca en los últimos meses, «superando la ambigüedad y emitiendo mensajes claros de condena sin matices».

Por último, el presidente del PSC, Pasqual Maragall, restó importancia al rechazo de la Conferencia Episcopal a firmar el Pacto Antiterrorista y pidió que no se avive la polémica porque «es un tema envenenado».