ETA proyecta modificar la estructura de su complejo para proteger a sus miembros y ocultar conexiones

EUROPA PRESS
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MADRID. Un informe de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado analiza la nueva estrategia de ETA para «ir desestructurando» su complejo de apoyo, «incluso, las propias estructuras» de la banda terrorista, para «dificultar» así la actuación policial dirigida a la búsqueda de «conexiones y demostrar la existencia de líneas verticales de dirección y responsabilidad».

Basándose en documentos intervenidos a ETA y su entorno, el informe explica que la organización acometió a partir de 1995 la tarea de «ir desestructurando» sus propias estructuras, y propugna que «estas deben ser variables, flexibles y no localizables». «Un sistema, al fin y al cabo, para diluir responsabilidades en el ancho campo de las actividades revolucionarias y en la gama variada y la «kale borroka»», así como de las «amenazas a profesores de la Universidad del País Vasco y la desobediencia civil activa». El informe concluye que «al no existir un centro de dirección formal y que de manera ostensible haga sentir su acción de mando, a través de los canales jerárquicos clásicos, se diluye un centro directivo con responsabilidades penales».

Para ello, según el análisis, «se ocultan y diluyen todos y cada uno de los centros de decisión de las distintas luchas, difuminando los enlaces latentes entre los grupos que las practican y se aísla, por tanto, la responsabilidad de la persona o grupo detenido. La caída de un grupo no conllevaría una caída en cascada».

El informe añade que «este sistema permite la impunidad del complejo de apoyo, la ejecución del terror como hecho cotidiano y legal, la existencia de organizaciones que actúen públicamente con consideración de legales y democráticas y que, además, obtengan fondos públicos con los que ejercer su cuota alícuota de terror».

Como referente de esta estrategia, «ETA ocupa una posición hegemónica, controla todos los medios, instrumentos y recursos, y ejerce la dirección global del amplio colectivo que es la izquierda abertzale». La nueva estrategia etarra también impulsa «actuar en espacios vacios del Estado» que define como «aquellos en donde no existe defensa» o es débil.