Un preso vinculado al 11-M agrede y amenaza a dos funcionarios

S. E. | MADRID
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Dos funcionarios de la prisión de Córdoba resultaron heridos leves cuando intentaban reducir a Z.K., un preso preventivo islamista que estaba causando destrozos en su celda y dando golpes tras habérsele comunicado previamente un traslado.

Los hechos tuvieron lugar a las 12.30 horas del 31 de diciembre cuando el interno, que se encontraba en un módulo de aislamiento, tuvo una «reacción desproporcionada» después de que se le informara de que iba a ser trasladado de celda. Fue entonces cuando, según informó ayer el sindicato CSIF, el interno «destrozó su celda y sus pertenencias personales», y con varios objetos en la mano «amenazó de muerte» a un grupo de funcionarios que lo vigilaban y custodiaban, además de a otros responsables del centro penitenciario.

Tras la intervención de los funcionarios, dos resultaron heridos y necesitaron asistencia en la misma prisión. Uno de ellos tuvo que ser atendido en un centro sanitario para practicarle una radiografía maxilofacial, tras lo cual se le aconsejó que guardara reposo en su domicilio.

Fuentes penitenciarias consideraron la actitud del interno como una reacción «sorprendente», pues nunca hasta el momento había ocasionado ningún problema en el centro penitenciario. Por este motivo, está pendiente de una valoración psiquiátrica.

Acusado de ayudar a huidos

Uno de los últimos procesados por el juez Velasco por ayudar a huidos del 11-M responde a las iniciales del preso que protagonizó este incidente. Se trata de Zohair Khadiri, acusado de formar parte de un grupo de islamistas que colaboró con los prófugos. Khadiri habría enviado dinero, a través de la oficina de Western Union en Santa Coloma de Gramanet, a Abdelilah Hriz y El Mouhib en varias ocasiones. De esta forma, los dos terroristas adquirieron pasaportes, cobijo y comida hasta llegar a Irak, donde pretendían participar en atentados suicidas. Khadiri también ayudó a Belhadj y a Afalah.