ETA presiona al PNV con el coche bomba contra la EiTB para que reedite Estella

La radiotelevisión vasca figuraba como objetivo en la documentación intervenida a «Thierry» y en varios «zutabes»

J. PAGOLA/P. MUÑOZ | MADRID
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Expertos en la lucha contra el terrorismo consultados por ABC consideran que el atentado del miércoles con cien kilos de explosivo contra la sede central de Bilbao de la EiTB es una nueva vuelta de tuerca en su presión al PNV, al que a medio plazo quiere obligar a reemprender el camino de Estella e impedir cualquier tipo de acercamiento a los socialistas. Además, con esta nueva salvajada los terroristas habrían buscado otros tres objetivos: en primer lugar, hacerse presente en Navidad, como ya han hecho en otras muchas ocasiones, porque saben que en esta época sus atentados provocan más pánico en la población; en segundo término, golpear a los medios de comunicación -la sede de la radiotelevisión pública también alberga las delegaciones de «Antena 3», «Onda Cero», «El mundo», «Deia», «Marca» y «Expansión»-, pues considera que la Prensa ha sido determinante en el fracaso del «proceso de paz» y, finalmente, hacer una demostración de fuerza días después de la caída de su último jefe militar, Aitzol Iriondo.

Las fuentes consultadas recuerdan que desde hace ya tiempo la banda asesina ha endurecido sus ataques contra el PNV, al que ha responsabilizado en distintos comunicados de ser cómplice de la política antiterrorista del Gobierno. Como ejemplo, valga el del pasado mes de abril, cuando la banda acusaba a los nacionalistas de «aniquilar» a la izquierda abertzale «para desactivar la lucha por la independencia e imponer un nuevo ciclo autonómico español en Euskal Herria».

El entorno

Sin embargo, los expertos antiterroristas creen que la banda aún no ha decidido dar el paso de atentar directamente contra el PNV aunque sí contra su entorno. Y es en ese escenario donde se encuadran los ataques a la Ertzaintza, que se ha convertido en uno de los principales objetivos de ETA; el asesinato de Ignacio Uría, que fue eliminado porque su empresa trabaja en la Y vasca pero también por ser nacionalista -además fue la respuesta de los pistoleros al intento de EA de abanderar una vía soberanista, lo que hubiera privado a la banda de seguir ejerciendo su papel de comisario de todo ese mundo-, y también el ataque con coche bomba de ayer contra la sede de la EiTB que, no hay que olvidarlo, desde su fundación ha sido controlada por el partido ahora presidido por Iñigo Urkullu.

Hay que recordar, además, que la radiotelevisión pública vasca ya figuraba como objetivo en la documentación intervenida en mayo de 2008 al dirigente etarra Francisco Javier López Peña. Pero además la banda había amenazado a la EiTB en varios comunicados y en distintos «zutabes» (boletines internos). En 2003, directivos y empleados del ente llegaron a recibir cartas amenazantes por la línea informativa que seguía la cadena, acusándola, entre otras cosas, de «desfigurar la imagen de la izquierda abertzale» y de llamar presos y no presos políticos a los pistoleros encarcelados. Incluso, el pasado 4 de julio la banda atentó contra un repetidor de la EiTB instalado en Sierra de Elgea (Álava).

Dos hombres y una mujer

El salvaje atentado comenzó a gestarse sobre las ocho de la mañana del miércoles en Arrigorriaga cuando tres terroristas, dos hombres y una mujer, intentaron apoderarse de una furgoneta que conducía una mujer. Los pistoleros hicieron a la conductora señales de que se detuviera pero ésta, lejos de obedecer, aceleró. Uno de los etarras que intentaba obstaculizar el paso fue incluso atropellado y llegó a encaramarse a la furgoneta, pero finalmente tuvo que soltarse.

El episodio da idea de que los criminales -se cree que pertenecen al «complejo Vizcaya»- son un tanto inexpertos, pero en cualquier caso no se arredraron por el fracaso. Así, poco después, en la misma zona, el barrio de Buyagoitia», los mismos individuos sorprendieron al conductor de una Citröen Jumpy y lograron detenerle. Tras amenazarlo lo llevaron a un monte situado en las cercanías del Consorcio de Aguas de Venta Alta, donde lo dejaron atado a un árbol. Además, se llevaron su teléfono móvil que fue el que luego utilizaron para alertar del atentado a los bomberos. La voz del comunicante estaba grabada y distorsionada mediante procedimientos informáticos.

A las diez de la mañana los terroristas avisaron de que habían colocado la furgoneta bomba en la parte trasera de la sede de la EiTB, situada en la antigua Feria de Muestras, muy cerca del estadio de San Mamés, del Hospital de Basurto, y estaciones de autobús, tren, Metro y tranvía.

Desalojos

La Ertzaintza dio la máxima credibilidad a la llamada y además localizó pronto la furgoneta robada, matrícula de BI-6008-CU. La hora de la explosión se fijó a las once por lo que hubo tiempo para desalojar el edificio y otros colindantes y avisar a los vecinos de que bajaran las persianas y se refugiaran en las zonas interiores de sus casas. Hubo momentos de enorme tensión.

Finalmente, a las once y cinco estalló el artefacto, que provocó grandes daños materiales. No obstante, la bomba no afectó a los sistemas informáticos y resto de los equipos por lo que la EiTB pudo retomar su actividad en pocas horas, hasta el punto de que a las dos de la tarde emitía su informativo diario. La radio lo hizo ya a las doce y media. ETA ya había colocado en 2003 otro coche en esa zona cuyo objetivo era la Hacienda vizcaína. En aquella ocasión la Ertzaintza pudo desactivar el artefacto.