El presidente mauritano apuesta por el diálogo con los presos de Al Qaida

Un destacado emir desafía en público a Abdel Aziz y le aclara que los terroristas no aceptan la oferta gubernamental ni tienen previsto abandonar las armas

LUIS DE VEGA | TETUÁN
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«Hablo en nombre de los que portamos las armas para combatir a los infieles y sus seguidores, entre los que hay mandatarios de los países musulmanes». Con esta proclama Khadim Uld Semman dejó claro a las autoridades mauritanas que no acepta el diálogo ofrecido por el Gobierno ni tiene pensado dejar la armas. Por si había dudas, el importante emir de los terroristas mauritanos lucía una prenda en nombre de Al Qaida.

Uld Semman fue detenido tras el asesinato en la Navidad de 2007 de cuatro miembros de una misma familia de turistas franceses en Aleg, al sureste de la capital mauritana. Aquel atentado, atribuido a Al Qaida, fue el detonante de la suspensión del rally Dakar y su posterior mudanza a Suramérica. En ese mismo penal de Nuakchot hay otros acusados por aquel ataque, que fue seguido de una ofensiva terrorista que ha sumido al país en un enorme clima inseguridad. Lo último, el secuestro de cinco europeos. Primero los tres cooperantes españoles Albert Vilalta, Roque Pascual y Alicia Gámez el pasado 29 de noviembre. Dos semanas después, un matrimonio italiano.

Uld Semman fue sin embargo el primero en tomar la palabra en una ceremonia celebrada a mediodía del lunes en la prisión central de Nuakchot, según relataron a ABC fuentes presenciales, con la que el presidente Mohamed Uld Abdel Aziz quiso escenificar el comienzo del diálogo con los terroristas encarcelados. Los contactos se habían acordado sin embargo días antes con encuentros preparatorios en el penal.

Salvaguardar la paz social

Decenas de detenidos por terrorismo, un nutrido grupo de ulemas, periodistas, representantes de los ministerios de Interior y Justicia y hasta el ministro de Asuntos Islámicos, Ahmed Uld Nini, escucharon la arenga de Uld Semman en una sala que los presos suelen emplear como mezquita.

«Él (Semman) no habla más que por sus hombres», contestó Abdellahi Uld Sidiya, mauritano ligado a Al Qaida detenido por una orden de búsqueda de las autoridades saudíes y que intervino públicamente en nombre de 47 de los aproximadamente 70 presos acusados de terrorismo de la prisión de Nuakchot. Este grupo, del que forman parte otros presos implicados en el asesinato de los cuatro franceses, había expresado ya a las autoridades su deseo de abrir un diálogo que el entorno de Abdel Aziz califica de «espiritual» y que están manteniendo, esencialmente, con un grupo de ulemas a lo largos de estos días. El ministro de Asuntos Islámicos, Uld Nini, dijo a los «yihadistas» que hay que buscar la manera de salvaguardar la «paz social» .