La presidenta del tribunal, Samantha Romero, al inicio de una sesión del juicio del caso Nóos
La presidenta del tribunal, Samantha Romero, al inicio de una sesión del juicio del caso Nóos - EFE

La presidenta del tribunal del caso Nóos: «¡Por el amor de Dios!»

La magistrada que preside el juicio de Nóos y algunas de las partes han vuelto a evidenciar este jueves sus divergencias de carácter personal

Palma de MallorcaActualizado:

La jornada de este jueves del juicio del caso Nóos ha sido una de las más maratonianas —con casi diez horas de duración— desde que empezó la vista oral, así como también una de las más tensas, sobre todo en la sesión de la tarde. El hecho de que las periciales tuvieran que acabar forzosamente el 9 de junio, según el nuevo calendario fijado días atrás, ha influido en el estado de ánimo de todas las partes y también en el desarrollo de las propias comparecencias de los distintos peritos.

«¡Por el amor de Dios, vamos!», ha llegado a exclamar la presidenta del tribunal, Samantha Romero, al ver que se volvían a reproducir los recurrentes momentos de tensión vividos días atrás entre las acusaciones y las defensas, o con los expertos que han estado compareciendo esta semana en la vista oral.

En ese contexto, la presidenta del tribunal también ha señalado: «Ahora ya hablan entre ustedes, ya no piden la venia del tribunal, vamos mejorando por momentos». Al ver que las discrepancias continuaban, Romero ha vuelto a intervenir. «Yo estoy intentando mantener la calma y la compostura por todos ustedes, aunque me lo están poniendo muy difícil», ha afirmado.

A media tarde ha incidido en esa misma línea, en especial cuando ha indicado que la jornada de este jueves debería haber sido ágil, «pero se está convirtiendo en una pericial muy farragosa».

Los más perjudicados en ese sentido han sido los tres peritos de la Agencia Tributaria de Barcelona que en su momento estudiaron todas las cuentas de las distintas empresas que conforman el entramado de Nóos. Además, la decisión del tribunal de que dichos expertos comparecieran a lo largo de tres días, en lugar de en una sola jornada, ha obligado a que su exposición tuviera que ser necesariamente fragmentada, algo que sin duda ha dificultado las explicaciones que estos inspectores de Hacienda han dado en relación a los 12 informes que prepararon durante la fase de instrucción.

Estos peritos se han sentido además incómodos en varios momentos de su comparecencia, sobre todo cuando este jueves ha empezado el interrogatorio por parte del abogado de Diego Torres, Manuel González Peeters, especialmente agresivo con los tres inspectores de Haciendo citados. Ello ha obligado a la presidenta del tribunal a llamar la atención del letrado hasta en tres ocasiones. Aun así, Romero también ha cuestionado el proceder de los propios expertos en más de una ocasión, algo que no ha sucedido con la mayoría de peritos que han intervenido estos días.

Finalmente, en torno a las ocho de la noche, cuando estaba a punto de terminar la jornada de este jueves, la letrada de la Abogacía del Estado, María Dolores Ripoll, ha solicitado a la presidenta del tribunal si sería posible iniciar la sesión del viernes un poco más tarde de la hora establecida para el comienzo de cada jornada: las nueve y cuarto de la mañana. Ripoll ha fundamentado su petición en el hecho de que los novedosos datos aportados este jueves por algunos peritos obligarían, en algunos casos, a que las acusaciones tuvieran que revisar o rehacer sus conclusiones, cuya exposición estaba programada para el 10 de junio.

El fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach, se ha sumado a la solicitud de la abogada del Estado y ha propuesto iniciar la sesión en torno a las doce del mediodía. La presidenta del tribunal ha pedido entonces la opinión al resto de partes. La abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, y González Peeters se han mostrado partidarios de empezar a la misma hora de siempre.

Por su parte, el abogado de Iñaki Urdangarín, Mario Pascual Vives, ha ofrecido una posible solución de consenso, proponiendo comenzar en torno a las once de la mañana. El abogado de la Infanta, Jorge Navarro, se ha sumado a la propuesta de Pascual Vives y ha agradecido la cortesía mostrada por el letrado, «como viene haciendo normalmente, por qué no decirlo», ha apostillado, a modo de reconocimiento, la presidenta del tribunal.

Tras deliberar unos instantes, Romero ha señalado que finalmente la sesión del viernes empezaría a las once, en un tono que Horrach ha considerado condescendiente hacia las acusaciones. «No necesitamos esa generosidad», ha señalado el fiscal, que se ha mostrado dispuesto a iniciar finalmente la sesión a las nueve y cuarto. Aun así, la presidenta del tribunal ha mantenido finalmente las once como la hora definitiva para el comienzo de la nueva sesión de la vista oral. Ha sido un tenso colofón a una de las jornadas más tediosas y enrevesadas vividas desde el inicio de esta causa judicial.