ETA preparó en el sur de Francia el atentado de Rosas con dinamita robada en Grenoble

ETA preparó en Francia el atentado que el sábado por la noche costó la vida al agente de los «mossos d´esquadra» en Rosas (Gerona). El coche-bomba iba cargado con 50 kilos de dinamita titadine procedente de la robada el pasado día 8 en Grenoble. En Gandía (Valencia), la Policía estalló de forma controlada otro vehículo que llevaba la misma cantidad de explosivo.

BARCELONA. M. J. C.
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Fuentes de la lucha antiterrorista insisten en que los responsables del atentado que el sábado por la noche segó la vida de Santos Santamaría Avendaño forman parte de un «comando» itinerante cuya base podría estar situada en Francia.

Casi con toda probabilidad, el explosivo utilizado, 50 kilos de dinamita, forma parte de la carga de 1.600 kilos de la marca «Titanite» sustraídos en la ciudad francesa de Grenoble el pasado día 8. Al parecer, el atentado fue preparado en Francia. La bomba fue activada con un temporizador mecánico dotado de un reloj. Todavía queda por determinar si el hecho de que la explosión se produjera cinco minutos antes de la hora prevista se debió a un fallo del sistema o a una trampa de los terroristas.

MATRÍCULA FALSA

Como se recordará, una llamada en nombre de ETA recibida poco después de las 22.30 horas en varios organismos, entre ellos el diario abertzale «Gara», el centro de emergencias de Cataluña y la asociación Ayuda en Carretera del País Vasco advirtió de la colocación de la bomba. El comunicante, un hombre que habló en castellano, dijo: «Soy un miembro de ETA y aviso de que hay un coche-bomba en Rosas, en la urbanización Santa Margarita, situado ante el hotel Montecarlo y es de color azul», Los agentes policiales apenas tuvieron 20 minutos para evacuar el citado establecimiento, así como los apartamentos colindantes. Un total de 180 personas fueron desalojadas. «No hubo tiempo para desactivar la bomba», aseguró la delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas.

El artefacto fue colocado en un Ford Escort de color azul robado el pasado 14 de febrero en la ciudad gala de Tarbes y cuya placa de matrícula había sido sustituida por la de un turismo propiedad de un vecino de Gandía (Valencia), la V-4978-FL. Siete minutos antes de las 23 horas, el turismo hizo explosión. La virulencia de la bomba provocó que el «mosso» Santos Santamaría, de 33 años y destinado en la Comisaría de Rosas, que se encontraba a unos 150 metros de distancia acordonando la zona para que nadie accediera a este lugar, recibiera el impacto de la metralla. El agente fue trasladado al hospital de Figueras con heridas muy graves en el abdomen y en una pierna, e ingresó cadáver. Otro «mosso d´esquadra» y dos policías locales que resultaron heridos leves han sido dados de alta. La capilla ardiente de Santamaría se instaló ayer en el tanatorio de Collserola (Barcelona) y fue visitada, entre otras personalidades, por el ministro de Interior, Mariano Rajoy, y la ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés. Rajoy confirmó que los terroristas planearon los atentados en Francia, país donde robaron los dos coches utilizados en los atentados y que, posteriormente, regresaron a este país.

ETA ha aprovechado la proximidad de la frontera con Francia para atacar objetivos turísticos de la Costa Brava. El consejero de Interior, Xavier Pomés, dijo que tras la desarticulación del «comando Barcelona» se temían las represalias de los terroristas y «para ello no se necesita necesariamente un “comando” estable y que no reúne muchas complicaciones».

En Gandía, el director general de la Policía, Juan Cotino, coordinó la explosión controlada de un segundo coche-bomba. En esta ocasión, la llamada de los terroristas no advirtió del lugar donde estaba colocado y sólo informó de que la detonación tendría lugar a las 24 horas. Finalmente, fue localizado en la primera línea de playa, junto al hotel Ribera, que en estas fechas está cerrado. Se trataba de un Peugeot 406 con matrícula de Barcelona y que contenía también 50 kilos de explosivo.