Reunión de la comisión de investigación el martes en el Congreso de los Diputados
Reunión de la comisión de investigación el martes en el Congreso de los Diputados - EFE

El PP presiona a Ciudadanos para acotar la comisión sobre su financiación

El grupo popular pidió ayer amparo a la Mesa para que se investigue sólo «la presente legislatura» o desde 2015

Rivera rechaza el boicot del PP y aboga por ceñir los trabajos a 2004, aunque apoyará que Aznar sea citado

MadridActualizado:

El frente común trenzado entre PSOE, Podemos y Ciudadanos en la comisión que investiga en el Congreso la presunta financiación ilegal de Génova tiene sulfurado al PP. Pero, al mismo tiempo, el partido mayoritario es plenamente consciente de que la formación naranja es la única a la que puede «reconvertir» en su aliada, por su acuerdo de investidura y su cercanía en el programa económico. Por ello, los populares van a pedir a la dirección de Ciudadanos que apoye en la Mesa del Congreso la acotación de la investigación, según fuentes del partido del Gobierno. Sin embargo, ayer el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, rechazó lo que considera un intento de boicot del PP a la comisión. «No cabe ningún amparo», aseguró tajante dejando claro que las relaciones entre los dos socios de investidura han vuelto a saltar por los aires.

Los populares se quedaron solos en la reunión de portavoces de la comisión de investigación exigiendo que se acoten los trabajos antes de empezar. Por la tarde, presentaron un recurso de amparo ante la Mesa del Congreso para que, además de pedir un informe jurídico a los servicios de la Cámara, resuelva su petición de delimitar los trabajos. En su escrito, el PP exige ceñir el objeto de la investigación a la administración general del Estado y el ámbito temporal a la «presente legislatura» o, en todo caso, a 2015, que es cuando se tipifica en el Código Penal el delito de «financiación ilegal».

Ciudadanos denuncia que los populares intentan sabotear la comisión y evitar que se salden responsabilidades políticas

En el documento acusan al resto de grupos de «intransigencia» al «poner en marcha un auténtico procedimiento sumarísimo» y montar «un juicio paralelo» en el Congreso. La Mesa deberá decidir sobre este escrito en su próxima reunión.

Con todo, el PP buscará el apoyo de Ciudadanos en el órgano de gobierno de la Cámara, donde suman mayoría. Pero lo tienen cuesta arriba. Los de Rivera denuncian que los populares intentan sabotear la comisión y evitarse así que se salden responsabilidades políticas por el caso Bárcenas, Gürtel o Púnica en el Parlamento, todos judicializados. «Son el partido del Gobierno, no antisistema», espetó Rivera, que recetó «calma» al PP, recordándole que se comprometieron a ello en su acuerdo de investidura.

Fuentes de su equipo precisaron después que se mantienen abiertos a acotar los trabajos y ordenarlos desde que Rajoy preside Génova, 2004. Creen que si no hay un guión «serio y riguroso», solo habrá ruido. Pero insisten en que es el PP el que se ha enrocado intentando dinamitarlo todo. De momento, Ciudadanos apoyó ayer, junto al resto de grupos, iniciar las comparecencias con el extesorero nacional de Génova, Luis Bárcenas, el 26 de junio. También está sobre la mesa la petición de citar a Aznar, que Rivera respaldará. Hoy, el líder de Cs clausurará el foro del Instituto Atlántico de Gobierno, que dirige el expresidente.

La relación entre Ciudadanos y el PP no está en su mejor momento. El coordinador general de los populares, Fernando Martínez Maillo, advirtió ayer que considera el alineamiento de la formación naranja con los grupos de la izquierda como «una mala señal» para su acuerdo. «Veremos el desarrollo, vamos a esperar acontecimientos», abundó sin haberse sacado todavía la espina de la dimisión forzada del expresidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, por estar imputado. No obstante, con la mente puesta en buscar un acercamiento, confesó tener la «esperanza» de que a Ciudadanos «le entre la cordura y sean capaces de entender que no es bueno hacer causas generales y que no tengan miedo en ir a un acuerdo de delimitación». «Lo que no tiene ningún sentido es qué hace Ciudadanos al lado de Podemos, al lado de la radicalidad y el extremismo ¿qué pinta ahí?», se preguntó retóricamente y visiblemente molesto durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la comisión de investigación.

«Busca enfangar»

Algo que no preocupa al resto de los grupos de la oposición como tampoco la amenaza del PP de acudir a los tribunales, probablemente al Constitucional. Tanto la portavoz adjunta del PSOE, Isabel Rodriguez, como la portavoz de Podemos en la comisión, Carolina Bescansa, y Cantó consideraron que los argumentos del PP no tienen recorrido jurídico y dudaron de que finalmente utilice la vía judicial para frenar la comisión. Subrayan que no tiene base y que el Tribunal Constitucional ni siquiera admitiría a trámite su recurso lo que «sería contraproducente para ellos», coincidieron en distintos momentos. «El PP debe dejar ya la pataleta y asumir que ya no tiene mayoría absoluta», reclamó Rodríguez. «Solo busca enfangar», afirmó Bescansa.

Comparecerán, tras Luis Bárcenas, los tesoreros anteriores Álvaro Lapuerta, Ángel Sanchís y Rosendo Naseiro

La comisión de investigación, en todo caso, sigue trabajando. Ayer acordó el plan de trabajo que incluye todas las comparecencias que habían solicitado los grupos y fijó la fecha de la primera citación: el 26 de junio para el extesorero popular Luis Bárcenas. A éste seguirán a mediados de julio, todos en la misma sesión, los otros tres tesoreros anteriores Álvaro Lapuerta, Ángel Sanchís, Rosendo Naseiro y la actual Carmen Navarro.

Los grupos descuentan, no obstante, que Lapuerta probablemente no acudirá por motivos de salud. Bárcenas también podrá negarse a declarar porque está siendo juzgado en los tribunales, aunque tendrá que comparecer. El presidente Mariano Rajoy será citado después del verano, tras exigir Podemos y Ciudadanos al PSOE que retrasara su turno e interrogarle una vez que la comisión haya avanzado sus trabajos.