El PP lleva a la cumbre autonómica su propia declaración para forzar el debate del modelo de Estado

MANUEL MARÍN/
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El castillo de naipes en que parece haberse convertido la Conferencia de presidentes autonómicos convocada para mañana por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene todos los visos de quedar reducida a un montón de cartas revueltas y desordenadas encima de la mesa. Incluso, está en el aire la declaración final conjunta con la que Zapatero quiere dar por concluida en el Senado la primera reunión que un jefe del Gobierno mantiene con todos los presidentes autonómicos.

De hecho, la cita preparatoria de la Conferencia -tensa por momentos- que ayer reunió al ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y a consejeros de las Comunidades no sólo no ha contribuido a pacificar los ánimos, sino que sirvió para escenificar la profunda división existente entre los planteamientos del Gobierno y, particularmente, los de las Comunidades gobernadas por el Partido Popular. Y es que el PP, amparado en su denuncia de que la Conferencia está «vacía de contenido», se resiste a hacer concesiones por el éxito de una convocatoria -un compromiso expreso del presidente del Gobierno- que permita amortizar a Zapatero la que a buen seguro está destinada a ser una de las fotografías de la legislatura.

PP: Con improvisación y sin rigor

Los consejeros del PP acudieron ayer a su cita con Jordi Sevilla con la pretensión de que el Gobierno retrasara la celebración de la Conferencia dada la «improvisación y la falta de rigor» con que a su juicio se ha convocado y, en todo caso, con la exigencia de que el orden del día incluya un punto inicialmente no previsto: el debate sobre el modelo territorial y de Estado.

La negativa total de Sevilla a la primera pretensión y la negativa parcial a la segunda no gustó a los consejeros del PP, cuyo portavoz, Ignacio González, afirmó que, en tal caso, la reunión quedará «viciada» y reducida «a una foto y una comida». Y fue una negativa parcial porque Sevilla planteó, a modo de guiño para que la Conferencia llegue a buen puerto, la posibilidad de que Zapatero abra la cita con una intervención en la que ofrezca a los presidentes autonómicos detalles sobre los cuatro aspectos de la Constitución que se ha comprometido a modificar y su calendario.

Pero esta propuesta tampoco satisfizo a los consejeros del PP, que no aprecian en ese gesto sino una negativa del Gobierno a debatir «seriamente» en este foro su modelo de Estado. Por ello, Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, adelantó ante la Prensa -no lo hizo en la reunión- que los presidentes del PP llevarán a la Conferencia bajo el brazo una declaración institucional alternativa a la que pretende Zapatero, a la que quiere sumar tanto al jefe del Ejecutivo como a todos los presidentes autonómicos.

González avanzó que esa declaración abundará en el modelo de Estado vigente «sobre la base de la Constitución, la defensa del Estado autonómico, la integridad territorial de nuestro país y la garantía de cohesión de todos los territorios en virtud de los principios de solidaridad e igualdad». Con esta declaración el PP considera que ha «tomado la iniciativa ante un Gobierno muy desorientado», según dijo a ABC el consejero valenciano Esteban González Pons, quien añadió que «de esta forma el PP forzará a Zapatero a debatir el modelo territorial».

Ignacio González lamentó las «prisas» del Gobierno por celebrar la reunión junto al debate parlamentario de los Presupuestos y a la firma de la Constitución Europea en Roma y no se mostró optimista respecto a sus resultados. Por ello pronosticó que la Conferencia «no va a tomar ninguna decisión ni a estudiar ninguno de los documentos que nos han remitido» y censuró que para el Gobierno «el modelo de Estado sea sólo la foto», además de un «orden del día impuesto». El portavoz popular reveló que el PP acudirá por «lealtad y respeto institucional», sobre todo hacia la figura del Rey.

Jordi Sevilla, por su parte, resaltó la importancia de que la Conferencia sirva para debatir «asuntos positivos que interesan al ciudadano» como un nuevo sistema de financiación sanitaria que permita disgregar de él la atención a la tercera edad o las nuevas posibilidades que abre la Constitución Europea a las Comunidades autónomas para participar en la toma de decisiones del Consejo de Ministros, gocen del reconocimiento de sus lenguas oficiales o se les permita recurrir a los Tribunales europeos.

Perales: Obstruccionismo del PP

Sevilla dijo expresar el sentir de las Comunidades socialistas -y de otras no gobernadas por el PP, como Cataluña- al remitir el debate sobre el modelo territorial al Senado, con la recuperación del debate sobre el Estado de las autonomías. «Ese es el modelo y ese el lugar, y eso es lo que ofrecerá el presidente del Gobierno», arguyó tajante Sevilla para rechazar las tesis del PP.

El consejero andaluz Gaspar Zarrías negó a ABC que hubiera Comunidades socialistas que defendieran ayer la iniciativa del PP de modificar el orden del día y ratificó que todas confluyeron en que el foro para los debates sobre las reformas de los Estatutos de autonomía son los Parlamentos autonómicos y no la Conferencia de presidentes. Además, el PSOE, a través de su secretario de Relaciones Institucionales, Alfonso Perales, lamentó la actitud «obstruccionista» del PP y le pidió que sustituya su «boicot y ninguneo» a la Conferencia por «lealtad institucional».