La ministra de Hacienda, María Jesús Montero saluda al vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, hoy en el Senado
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero saluda al vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, hoy en el Senado - EFE

El Gobierno socialista defiende las cuentas de Rajoy «para no paralizar el país»

La ministra de Hacienda justifica por «responsabilidad» su apoyo a los presupuestos entre abucheos del PP

MadridActualizado:

El Gobierno de Pedro Sánchez ha decretado el «fin de la soberbia» política heredando unos Presupuestos, los de Mariano Rajoy, que desprecia. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido en primera persona el proyecto económico del PP pese a que considera que ensanchan la brecha de la desigualdad social y perpetúan la precariedad de las condiciones laborales y de la calidad del modelo productivo. Aún así, ha justificado su tramitación para «que no se paralice el país» y no se solape con las cuentas de 2019.

La realidad es que Sánchez se comprometió con el PNV en garantizarle la aprobación y ejecución de las inversiones previstas en el País Vasco. El PP ha registrado a última hora varias enmiendas que reducen en unos 33 millones el cheque presupuestario logrado por el nacionalismo vasco. El Senado eliminará partidas para centros tecnológicos en Vizcaya y en Guipúzcoa, inversiones que según los populares corresponde financiar al Gobierno de Vitoria. Pero no modifica el plan de ejecución de las obras del AVE ni la factura eléctrica a las empresas vascas, que era lo que le preocupaba al PNV. El Congreso deberá convalidar las modificaciones que surjan del Senado.

Debido al cambio de Gobierno y al aumento del número de ministerios, Montero ha abierto la puerta a «pequeños ajustes» en las cuentas para adecuarlos a la nueva realidad, ha apuntado en los pasillos del Senado ante los medios. No será a través de enmiendas sino «una vez que se aprueben» y culminen su tramitación y, en todo caso, ello no provocará un aumento del gasto, describió la ministra.

La nueva ministra de Hacienda ha tomado la palabra al inicio del Pleno de totalidad y ha avanzado que no dará réplica a los grupos que han presentado sus vetos al proyecto de Presupuestos: Podemos, ERC, PDECat, Compromís y Bildu. «Entendemos dicho veto, nos parece una posición lógica de fijación de posición política en desacuerdo con este proyecto. Entiendan que la falta de réplica no se debe a una descortesía parlamentaria. No nos encontramos ante una situación ordinaria de que el Gobierno defienda el proyecto que ha elaborado y apoya», se ha excusado.

Montero, hasta ahora consejera andaluza de Hacienda, ha dejado claro que la prioridad de Sánchez es acordar el nuevo techo de gasto, que debería aprobarse antes del 30 de junio, aunque los plazos son demasiado cortos. Antes, debe convocarse un Consejo de Política Fiscal y Financiera. «Estos Presupuestos son solo un tránsito, un paréntesis que hemos de pasar para que no se paralice el país», ha reseñado la ministra.

De forma plástica, ha definido que el proyecto de Presupuestos que va a aprobarse no es el del PSOE pero ha defendido su tramitación. «No es el que compartimos», ha sentenciado. Pese a ello ha apostado por que en el futuro aumente el gasto social a través de los presupuestos de 2019.

El Ejecutivo de Sánchez reconoce la urgencia del calendario y su debilidad parlamentaria (85 diputados), pero buscará consensos para poder aprobar en las próximas semanas el nuevo techo de gasto y poner las bases del proyecto económico de 2019. «Estos Presupuestos son de pasado y no de futuro», ha insistido provocando las quejas de la bancada del PP.

Ferrán Martínez, de Podemos, ha reprochado que Sánchez se haya embarcado en un Gobierno en solitario y en notoria minoría parlamentaria y le ha emplazado a conformar «un programa económico conjunto» con el partido de Pablo Iglesias. «Los números daban para echar al PP del Gobierno y los números dan para echar las políticas económicas del PP de las instituciones».