Aznar, flanqueado por Manuel Fraga y Ana Botella, en la presentación de la nueva Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO

El PP se define como «liberal» y quiere «pensar España» desde el centro

«FAES no estará al servicio de ningún interés personal; va a estar al servicio de nuestro país y al servicio de la libertad individual, política, económica e intelectual»

ÁNGEL COLLADO
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MADRID. José María Aznar puso ayer en marcha su nueva Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales con un discurso-alegato de fe en el liberalismo más la advertencia de que FAES no nace al servicio de ningún interés personal, sino para «pensar España y el mundo desde el centro político».

El presidente del Gobierno, acompañado por medio Gabinete, la dirección de su partido y los responsables de las fundaciones que se fusionan, presidió el acto, al que también asistieron ex ministros del PP y de UCD -e incluso del PSOE, como Miguel Boyer y Eduardo Serra- junto con representantes del mundo de la economía y la empresa, intelectuales como Carmen Iglesias o Edurne Uriarte y un muy nutrido grupo de directores de medios de comunicación.

Ante tan influyente auditorio y con los tres vicesecretarios del partido, Mariano Rajoy, Jaime Mayor Oreja y Rodrigo Rato, sentados juntos en primera fila, Aznar hizo su primer discurso como presidente de FAES, la fundación destinada a ser el «laboratorio de ideas» del centro derecha en España y tribuna de Aznar para cuando deje el Gobierno en la primavera de 2004.

El jefe del Ejecutivo, tras el mitin del domingo contra Zapatero, se decantó ayer por el mensaje ideológico con un discurso netamente liberal muy olvidado en los últimos tiempos desde el poder: «FAES no va a estar al servicio de ningún interés personal. Va a estar al servicio de nuestro país y al servicio de la idea de libertad individual. Libertad política, libertad económica y libertad individual».

Los asistentes al acto, representantes de todo el espectro político del centro derecha, conservadores como Fraga, liberales como Rato, democristianos como Mayor Oreja o Arenas, o ex socialdemócratas como Boyer, escucharon a Aznar defender la necesidad de «pensar el mundo en que vivimos para buscar nuevas respuestas a los problemas» y concluir que «sólo con ideas basadas en valores y principios es posible la acción política, la auténtica acción política que sirve a los ciudadanos».

Una vez destacada la importancia de la ideología, Aznar recordó que si el PP es hoy un partido de Gobierno es porque «ha sabido ofrecer ideas y proponer alternativas» y, además, «tiene que seguir haciéndolo». Ahí es donde entra FAES y esa es la misión que se ha fijado el presidente del Gobierno para cuando deje de serlo.

La Constitución

El jefe del Ejecutivo agregó que la obligación del «laboratorio» es conectar con todas las ideas y tendencias más fecundas de la historia de España, que arrancan de la Constitución de Cádiz de 1812, la primera auténticamente liberal de Europa, y desembocan en la de 1978. «La España del siglo XXI es la de la Constitución», remachó. Aznar confirmó que la nueva fundación se organizará en tres áreas que sirvan para la formación política, al pensamiento y los estudios políticos y también a la cooperación política internacional. También expresó su empeño en que FAES esté presente en toda Europa y en que se proyecte hacia Iberoamérica.

«Como buenos liberales, queremos escuchar a personas de ideas distintas, considerar todos los pareceres», añadió el presidente del Gobierno, convencido de que ese tipo de fundaciones «pueden ayudar a superar una concepción de la política como conflicto ritual y permanente entre partidos».

La única referencia al presente más concreto la hizo Aznar al referirse a los nuevos y graves desafíos a la seguridad colectiva a los que se enfrenta la sociedad actual. «Un mundo con totalitarismo, fanatismos, mafias y corrupción nunca será un mundo libre y seguro», insistió.

El reto, según Aznar, es hacer que la democracia, la economía de mercado, la educación y los avances científicos y técnicos se extiendan a todo el mundo y se conviertan en oportunidades para todos. Para terminar, el jefe del Ejecutivo y de FAES citó a Cánovas del Castillo -la política es el arte de aplicar a cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible- para sostener que esa ha sido la línea de actuación del PP en el poder -«el diálogo como método y la moderación como talante político»- para desarrollar un programa de centro reformista.